BALONMANO. EUROPEO DE DINAMARCA
España pasa con un sofocón (25-27)
Los Hispanos tiran de casta para tumbar a Noruega, aunque dejan muchas dudas.

Maqueda penetra a portería ante la oposición de Mamelund.
La selección española de balonmano certificó su clasificación para la segunda ronda del Campeonato de Europa de Dinamarca tras imponerse ayer por un ajustado 25-27 a Noruega, en un encuentro en el que a punto estuvo de pagar con la derrota su mala segunda parte.
La efectividad de Sierra en la portería no coartó a los lanzadores noruegos, que pese a estrellarse una y otra vez con el guardameta español siguieron disparando y disparando, con cada vez mayor porcentaje de error.
Esta circunstancia facilitó las rápidas transiciones del equipo que dirige el leonés Manolo Cadenas, que en carrera sí que era capaz de batir a Erevik, lo que les permitió dispararse en el marcador, que reflejaba a los trece minutos un esperanzador 4-8 para España.
Pero ayer el conjunto nacional no estaba igual de sólido en defensa que en su estreno ante Hungría, tal y como evidenciaban los numerosos problemas de la zaga para contener al pivote Bjarte Myrhol, autor de cuatro goles en el primer tiempo.
Problemas que no tardaron en trasladarse al ataque, donde la selección se enmarañaba una y otra vez, en estériles combinaciones, que acababan irremediablemente estrelladas contra el cuerpo de un cada vez más crecido Erevik.
España, pese a todos sus problemas, pudo marcharse al descanso con una renta de cuatros tantos (8-12), que hacía pensar en un marcador más abultado si los Hispanos se acercaban a su habitual versión.
Parto tras el paso por los vestuarios, todo se emborronó. Sierra no tocaba bola y Cadenas dio entrada a Pérez de Vargas. Espen Lie Hansen puso a los nórdicos con una máxima renta de dos goles (18-16) al llegar al ecuador del segundo tiempo.
Una desventaja que logró enjugar el equipo español a base de casta y arreones, con jugadas individuales que permitieron a España forzar cuatro penaltis consecutivos, que no desaprovechó Joan Cañellas (22-23), a siete minutos del final.
Tiempo en el que la defensa y la infalibilidad de Cañellas desde el punto de penalti permitieron a España sumar un triunfo (25-27) que concede la clasificación para la segunda fase, pero que deja muchas dudas sobre la auténtica versión de la selección.