LAS DISCULPAS
Los atletas que hicieron el saludo nazi: «Fue algo tonto e innecesario»
Los tres atletas piden disculpas y reiteran que su gesto carecía de intencionalidad ideológica

Exterior del Ceard, donde se entrenan los tres atletas expedienctados por hacer el saludo nazi
Tres días después de que una foto colgada en twitter por uno de los implicados en la que aparecían realizando el saludo nazi les pusiera en el disparadero, Daniel Martínez, Carlos Tobalina y un tercer atleta menor de edad hacían se pronunciaban ayer por vez primera a través de un comunicado público qn el que califican de «tonto, innecesario y, si algunos lo desean, ofensivo» su gesto.
En el citado comunicado, aclaran que se trataba de una reunión del grupo de entrenamiento para celebrar los últimos éxitos deportivos y, al coincidir con la inminente disputa de los Nacionales en pista cubierta, decidieron cambiar su imagen personal para obtener una mayor atención mediática. En esta ocasión «y sin ningún acuerdo previo», coincidieron en dejarse variedad de bigotes, lo que suscitó las bromas y comparaciones durante la reunión en el Ceard el 1 de febrero, realizando el citado gesto «una de las tonterías de las muchas que se hacen y dicen en cualquier reunión de amigos».
Los atletas reconocen en el comunicado que el acto supone «una imprudencia e ingenuidad», que aumentó al «colgarse en la red», cuando solo se pretendía, dicen, «hacer una gracia a amigos y conocidos», siendo conscientes, posteriormente, «del vendaval de interpretaciones suscitadas».
En su escrito, han querido dejar claro que carecen de «cualquier intención e ideología política», sin querer «representar, promocionar o provocar nada y mucho menos molestar a nadie». Tras reiterar que lamentan «profunda y sinceramente» lo sucedido, «que ni en el peor sueño» hubieran « imaginado», piden disculpas a los que «se sientan afectados y ofendidos», así como a los que «solamente les parezca una fiesta sin trascendencia».
Además, afirman que «dentro de lo malo, es una buena lección para no caer nunca más en colgar, por intrascendente que pueda ser, asuntos privados o públicos en estas redes», al tiempo que reiteran su «ingenuidad», «sorpresa» y «falta de intencionalidad». Por último, aceptan «la disposición disciplinaria que sea aplicada por los órganos correspondientes».