Valmiro Lopes Rocha ‘Valdo’ jugador del Asteras Trípolis de la liga griega
«Todavía me queda mucho fútbol»
«En el equipo hay otros cuatro jugadores españoles y así la adaptación es más fácil». El leonés Valmiro Lopes ‘Valdo’ fichó por seis meses por el Asteras Trípolis, de la máxima categoría del fútbol griego. «Vengo para ayudar a crecer a mi nuevo equipo y para demostrar que todavía tengo cuerda para rato», afirma el lacianiego.
A Valdo nunca le ha importado abrir nuevos horizontes en su carrera como futbolista.
Valmiro Lopes Rocha, más conocido como Valdo (Villaseca-Villablino-, 23 de abril de 1981), es un futbolista hispano-caboverdiano, internacional con la selección de Cabo Verde. Juega de centrocampista y su equipo actual es el Asteras Tripolis.
El club en el que juega el futbolista leonés se ubica en Trípoli, que es una ciudad de Grecia. Es la capital de la prefectura de Arcadia, en el centro del Peloponeso. Actualmente, Trípoli es la sede de la Universidad del Peloponeso. Tiene una superficie de 119,3 km² y una población de 30.866 habitantes.
Apodado como La Pantera de Villablino, Valdo afirma sobre su nuevo destino: «Es una población entre montañas. Se me da un aire a Villablino», sonríe el jugador.
El leonés Valmiro Lopes ‘Valdo’ fichó por seis meses por el Asteras Trípolis, de la máxima categoría del fútbol griego.
Valdo llega para reforzar la banda derecha del ataque del conjunto heleno, que figura en la quinta posición de la Liga, a pocos puntos del cuarto, el Panathinaikos.
Formado en la cantera madridista, Valdo, que también ha jugado a lo largo de su carrera en Osasuna, Español, Málaga, Levante y el Atlante mexicano, emprende ahora una nueva aventura con la intención de mostrar sus cualidades. «Quiero ayudar en todo lo que pueda al Asteras, en hacerle crecer y por qué no, conseguir una plaza para la Liga de Campeones», apunta Valdo.
El futbolista mantiene que pese a la lejanía, no se encuentra solo: «En el equipo hay otros cuatro jugadores españoles, por lo que pasamos buenos ratos y así la adpatación a la ciudad no cuesta tanto. Además, el entrenador, aunque es griego, habla muy bien el español, por lo que estoy muy a gusto en este club».
En cuanto a sus expectativas prioritarias, el jugador admite: «Sí que tuve alguna oferta para quedarme en la Liga española, en Primera División, pero al final no se concretó. Después, salió lo de venirme para Grecia y aquí estoy en Trípoli, esperando que el fútbol me vaya muy bien».
Con respecto a su futuro, Valdo afirma: «Creo que todavía me queda fútbol. Tengo cuerda para rato, aunque en esto del fútbol nunca se sabe, porque todo depende de como te vayan saliendo las cosas. Yo siempre he sido una persona muy competitiva y que pongo lo máximo que tengo en cada partido, en defensa de los colores que visto. En Grecia espero que me vaya bien».
Sobre si echa de menos a su tierra, Villablino, admite: «Ahora me será más difícil, aunque siempre que pueda desde luega iré a Villablino. Allí tengo gente muy especial para mí y muchos amigos. Sé cuales son mis orígenes y nunca renunciaré a ellos. Villablino es mi tierra».
Valdo no olvida que su evolución tanto física como técnicamente no pasó desapercibida para Vicente del Bosque, de aquella coordinador de las secciones de base del Real Madrid. «Tenía 16 años y toda una vida por delante para demostrar en el Real Madrid que podía vivir del fútbol», indica.
Algunos entrenadores no le comprendieron. Le hicieron jugar en cualquier posición. Si no es por Del Bosque hubiera sido traspasado al Las Rozas, pero no fue así gracias al técnico salmantino. «Cuando jugué en los juveniles del Real Madrid me lo tomé como trabajo y no como diversión. Con el tiempo me hice con un hueco, hasta que decidí que debía marcharme».
Ahora en Grecia y en el Asteras emprende una nueva etapa. «Tengo la sensación de que me va a ir bien. Por trabajo no va a quedar», concluye.