JORDI RIBERA, SELECCIONADOR DE BRASIL

«El mérito del Ademar es mantenerse en la élite, pronto volverá a estar arriba»

Aunque no descarta volver a entrenar en España, confiesa estar viviendo una de sus mejores etapas en Brasil, donde trabaja a conciencia para «hacer un gran campeonato» en los Juegos Olímpicos de 2016. Valora como «muy buena» la temporada del Ademar, un club histórico que pese a los malos momentos económicos «ha sabido reinventarse» pues «lleva en la sangre el gen competidor».

El seleccionador brasileño, Jordi Ribera, ha elegido León para realizar un staff técnico.

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PABLO RIOJA | LEÓN
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No sólo dirige a la selección brasileña, sino que se ha convertido en la cabeza balonmanística del país carioca desde su retorno hace ahora dos años. Sereno y ganador, como siempre, llega a la capital para quedarse —al menos siete días— y disputar junto a Ademar, FC Porto y Juanfersa Gijón el Torneo Internacional Higuera Asesoría.

—Ha elegido León para realizar este staff. ¿Echa de menos el club?

—El Ademar siempre marca. Al haber buenas relaciones con todos pensamos que era el lugar idóneo y desde el club se han encargado de organizarlo todo. Además, al contar con tantos jugadores brasileños en España nos pareció una buena idea venir unos días.

—Entre esos jugadores está Leo Almeida. ¿Cuenta con él de cara a los Juegos?

—Ya estuvo en el Junior conmigo y fue uno de los destacados, sobre todo por su constitución física. El aliciente de ser un jugador joven le otorga muchas posibilidades de venir, pero aún es pronto. Su estancia en el Ademar le está ayudando mucho a mejorar, sobre todo en el aspecto defensivo, pero necesita un periodo de adaptación. Hablo mucho con Dani Gordo y sigo las evoluciones del jugador.

—En un año complicado de ajustes económicos, con una Liga Asobal que ha visto desaparecer a equipos históricos, ¿cómo valora la actuación de Dani Gordo al frente del Ademar?

—Para cualquier entrenador estar en este club es muy exigente. Es una ciudad complicada que entiende mucho de balonmano porque ha vivido grandes gestas y es ‘muy culpable’ de los títulos a priori imposibles como la Liga o victorias ante los mejores equipos. Dani afronta su primer año en un equipo de alta competición y lo está haciendo bastante bien, cumpliendo los objetivos. Siempre se puede hacer más, pero si valoramos lo objetivos iniciales de esta temporada creo que ha llegado. Ahora todo pasa por crecer en lo deportivo al mismo tiempo que en lo económico.

—¿Peligra el futuro de La Liga?

—No lo creo. Los clubs se están reajustando. Es cierto que muchos jugadores de nivel se han marchado de España, pero eso abre una puerta inmensa a jóvenes que se están pegando fuerte. Quitando al Barcelona, en la Liga puede darse cualquier sorpresa, como que el Villa Aranda —que va penúltimo— le gane al Granollers —tercer clasificado—. Antes eso era imposible de pensar. Desde luego el mérito del Ademar es no haber desaparecido, seguir en la élite y confío que pronto volverá a pelear en los puestos de cabeza.

—Lo malo es que, menos para el Barcelona, está situación anula cualquier posibilidad de lucha por los títulos al resto.

—No es la primera vez que ocurre, pero los clubs terminan por rehacerse.

—¿Cómo va la aventura brasileña?

—Bien, muy contento. El haber estado ya hace unos años —en las Olimpiadas de Pekín— fue lo que me animó a volver, unido al aliciente de los Juegos Olímpicos de 2016. En el 2013 tuvimos tres mundiales de diferentes categorías logrando los mejores resultados en la historia de Brasil y la progresión continúa. Está siendo una experiencia muy gratificante.

—¿Es muy diferente entrenar a un club que a una selección?

— Si, sobre todo en la globalidad. En el Ademar entrenaba a un grupo de 20 jugadores, aquí en una sola sesión he visto a más de mil. Intentamos crear un estilo de juego para todas las categorías, buscando jugadores de talento, actividades de formación en los diferentes estados, hacemos campus...

—Las expectativas de la Federación Brasileña de cara a los Juegos Olímpicos son enormes. ¿Qué posición firmaría usted a día de hoy?

—Pienso que podemos hacer un buen papel, no sé si hasta el punto de luchar por las medallas, pero no renunciamos a nada. Aunque es cierto que en estos momentos no podemos compararnos con selecciones como Francia, España o Croacia. Es un camino que debe hacerse paso a paso. Nuestra presión principal es la de lograr un buen resultado.

—Brasil, cuna del fútbol. ¿En qué nivel está el Balonmano?

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—Es uno de los deportes más arraigados del país. No todas las escuelas tienen campos de fútbol, pero sí de balonmano. La única diferencia es que cuesta encontrar una competición con un nivel alto.