Mercedes ‘tiraniza’ el Mundial
Hamilton y Rosberg escenifican con los dos primeros puestos en el podio de Sakhir el dominio de la escudería alemana. Alonso es noveno con un Ferrari poco competitivo.
Hamilton y Rosberg mantuvieron una dura pugna que al final se llevó el piloto británico.
Lewis Hamilton y Nico Rosberg firmaron, tras una espectacular lucha entre ambos, el segundo doblete consecutivo de Mercedes en el Mundial del presente ejercicio al copar las dos primeras plazas en el Gran Premio de Baréin, en el que Fernando Alonso (Ferrari) sólo pudo ser noveno.
Hamilton logró en el circuito de Sakhir su segundo triunfo seguido, tras el logrado hace una semana en Malasia. Y lo hizo por delante de su compañero Rosberg, ganador en Australia de la prueba inaugural, y del mexicano Sergio Pérez (Force India), que completó el podio. Tras esta carrera, Nico Rosberg sigue al frente de la general del Mundial de pilotos con 61 puntos, once más que Hamilton y ya 33 de margen sobre el tercero, el alemán Nico Hülkenberg (Force India-Mercedes), quinto en Baréin. Alonso es cuarto en el campeonato con 26 puntos y tras sumar hoy sólo dos.
Precisamente el asturiano tuvo que conformarse con la novena posición, la misma desde la que comenzó, en una carrera en la que evidenció una vez más la inferioridad de la mecánica de Ferrari frente a la de los coches con motor Mercedes. La falta de velocidad punta y de tracción de su F14 T impidió a Alonso pelear por una mejor clasificación en Sakhir.
Hamilton, campeón mundial en 2008, arrancó desde el segundo puesto de la formación de salida, que lideró Rosberg, al que superó en la primera vuelta y con el que protagonizó un emocionante duelo por la cabeza a mitad de carrera y, sobre todo, en la parte final tras una neutralización con el coche de seguridad por una accidente entre Esteban Gutiérrez (Sauber) y Pastor Maldonado (Lotus-Renault) que acabó con aquél fuera de carrera tras dar una vuelta de campana y con éste penalizado. La pelea entre Hamilton y Rosberg cuando quedaba una decena de giros para acabar fue antológica. Su duelo final debió dejar sin aliento a su equipo, que presenció desde el muro una pugna sin cuartel por la primera plaza que acabó en poder del británico. Hamilton cruzó la línea de meta con un segundo margen sobre Rosberg y ya más de 22 segundos con Sergio Pérez, que en el tramo final pudo aguantar el ataque de Ricciardo.
Fernando Alonso tuvo que conformarse con arañar dos puntos sacando petróleo a un coche extremadamente lento.