La realidad en verde
Con deportividad roberto canuria
Astorga, además de ser una ciudad con mucha historia, ha escrito una nueva página con su equipo de fútbol, tras la consecución del ascenso a la división de bronce del fútbol español. Estos jugadores han hecho historia.
El sábado 21 de junio de 2014 será una fecha que siempre quedará grabada en la memoria de todos los aficionados, jugadores, entrenadores y todas las personas que conforman el club astorgano. Con unas bases bien sentadas, desarrollando el trabajo día a día, haciendo frente a los obstáculos que han ido apareciendo y sabiendo transmitir confianza, fortaleza y seriedad, este equipo ha logrado un objetivo que a principio de temporada parecía un sueño y que poco a poco ha terminado en convertirse en una realidad, no sin la constancia del esfuerzo diario.
Conseguir este duro y peleado ascenso no es fruto de la casualidad, sino de una buena planificación y trabajo bien hecho donde todos suman, desde los jugadores, entrenador, miembros del cuerpo técnico, ayudantes... Y por supuesto los dirigentes encabezados por una presidenta, que ilusión nunca le ha faltado, y que ha sabido gestionar y dirigir un club en una experiencia que era nueva para ella, pero siempre con las ideas muy claras. La plantilla está formada, menos uno, por jugadores de la provincia leonesa que ha sabido conjuntar un grupo muy difícil de batir y muy unido. Esto es consecuencia de que la cantera leonesa también tiene buenos mimbres, y un aviso para navegantes, y «quién quiera oír que oiga».
Después de las celebraciones y los jabulanis, la realidad vuelve y hay que empezar con la planificación de la nueva categoría en base real, porque el tiempo apremia y la nueva temporada está a la vuelta de la esquina. La sociedad astorgana, instituciones y aficionados deben apoyar y no dejar escapar este diamante en bruto que es el Atlético Astorga y entre todos cubrir esas necesidades que exige la nueva categoría. El equipo de fútbol es junto al Camino de Santiago un gran referente para expansionar el nombre de Astorga por la geografía española, y una vez conseguidas estas bases, sí podemos gritar porque será real: ¡el próximo año Astorga- Cultural!