ATLETISMO
Arcilla cumple en una carrera de récord
El leonés finaliza en el puesto 21 en una prueba frenética en la que Diniz logra la mejor marca del mundo. En lanzamiento de disco la lluvia estropea la actuación de Sabina Asenjo que se queda fuera de la final.

Arcilla finalizó en el puesto 21 en una carrera de récord
El estreno leonés en el Europeo de Zúrich, en este caso por partida doble, se tradujo en sensaciones agridulces para los dos protagonistas, Francisco Arcilla y Sabina Asenjo.
A la espera de que Roberto Aláiz salte mañana a la pista para disputar la final de los 5.000 metros, ayer el turno correspondía a la marcha y el lanzamiento de disco, dos disciplinas que estuvieron alejadas de las medallas aunque en el caso de Arcilla con buenas sensaciones. No en vano el leonés afrontaba ayer su segunda presencia en la prueba de los 50 Kilómetros marcha logrando finalizarla en el puesto 21 como segundo mejor español y un tiempo de 4h00:57.
Apenas diez minutos después de las nueve de la mañana los candidatos a la gloria iniciaban su trayecto que para Arcilla tenía como reto intentar bajar de las cuatro horas y acercarse un poco más a los puestos de honor. Dos argumentos suficientes para un especialista en los 20 kilómetros reciclado a los 50. Y su intento tuvo un resultado más que aceptable en una prueba que tuvo unos primeros compases frenéticos. Prueba de ello es que al final el vencedor, el francés Diniz, cruzaba la meta batiendo el récord mundial con un crono de 3h32:33.
No obstante fue el ruso Ryzhov el encargado de comandar el grupo de favoritos que pronto se quedaba reducido a la mínima expresión. Arcilla, sabedor de que ese ritmo no le iba y que podía pagarlo caro, se limitaba a aplicar el que mejor le convenía. Y eso lo situaba cercano al top-20. Un poco por delante lo hacía el veterano García Bragado que de menos a más lograba diploma con su octavo puesto demostrando que la calidad nunca se pierde a pesar del paso de los años. Y él contabiliza ya 44.
Mientras, en la batalla por el podio Diniz lograba desgastar a Ryzhov que pagaba su osadía inicial para caer de la primera a la cuarta plaza. Diniz, a lo suyo, ponía capa vez más tierra de por medio con la que sellar su presea de oro. Por detrás el eslovaco Tóth se hacía con la plata y el ruso Noskov con el bronce. Bragado era octavo y Arcilla cruzaba la meta en una meritoria 21ª posición final.
Resignación de Sabina
En cuanto a Sabina Asenjo, la berciana tenía depositadas sus esperanzas en hacerse con un billete para la final de lanzamiento de disco. La campeona de España lo tenía en su mano ya que acudía a Zúrich con una marca personal superior en más de un metro a los 57,50 exigidos para superar la criba. Pero la jornada se tornó en adversa cuando la leonesa se encaminaba a su primer intento. La lluvia, ayer una molesta compañera de viaje, hacía acto de presencia convirtiéndose en más intensa cuando las participantes en el grupo A pujaban por una plaza en la final.
Sabina lo intentó en tres ocasiones pero ante tales condiciones el resultado fue de sendos nulos. El más largo había contabilizado 52 metros pero sin validez. Sin la opción de la mejora la discóbola se quedaba fuera de la puja por los puestos de honor. Su resignación era manifiesta pero con esos condicionantes y el hecho de que cuando el segundo grupo entraba en acción dejaba de llover sus esperanzas se venían abajo. Habrá más oportunidades para intentarlo.