El Atlético lleva al Madrid a la UCI

Raúl García, izquierda, celebra con su compañero Tiago Mendes el primer gol ante el Madrid.
Este Atlético diseñado por el Cholo a su imagen y semejanza es un tormento para todos, incluido este Real Madrid repleto de estrellas pero desequlibrado que aún trata de perfilar Ancelotti sin Xabi Alonso y sin Di María. Es ventajista acordarse de ellos en la derrota (1-2) pero su jerarquía, en el caso del guipuzcoano, y fuerza y rapidez, virtudes en el haber del ‘Fideo’, se añoran en Chamartín. Sin hacer un partido ni mucho menos sobresaliente pero con las ideas mucho más claras, mejores variantes en el banquillo y mejor dirigido por su técnico, el Atlético llevó al gran rival a su terreno y le superó. Puso al Madrid contra las cuerdas de nuevo a balón parado, cedió el empate tras un error de Siqueira al cometer penalti, supo sufrir hasta el descanso y fue mucho mejor en la segunda parte. Cuando entraron Arda Turan y Griezmann, sólo hubo un equipo en el campo. Por primera vez en su historia, el Atlético gana dos veces consecutivas en Liga en el Bernabéu. Y de paso, deja al Madrid contra las cuerdas, descompuesto tras dos derrotas seguidas, aparentemente tieso físicaente y ya a seis puntos del Barça después de sólo tres jornadas.
La pizarra del Cholo Apenas había noticias en un partido anodino cuando ya se adelantó el Atlético, de nuevo a balón parado. Koke lanzó un saque de esquina hacia el primer palo, Raúl García arrastró a los defensas y el veterano Tiago marcó a placer. El Bernabéu enmudeció primero y minutos después silbó a Casillas. Ese gol tuvo un efecto bumerán sobre los colchoneros y espoleó a los merengues. El Madrid aceleró y, de forma paulatina, fue agobiando al eterno rival hasta el descanso. Empató tras un error de Siqueira, que cometió un penalti tan claro como tontorrón sobre Cristiano, que engañó a Moyá.
Los del Manzanares se rearmaron tras el descanso y crecieron con los cambios. Koke se colocó en el timón junto a Tiago. Luego entró Griezmann en lugar del mexicano, ya extenuado. Arda avisó con un gran disparo de rosca y acertó poco después tras una combinación extraordinaria en la que participaron Griezmann, Juanfran, Raúl García, que dejó pasar, y el mago turco, que la puso junto al palo para sentenciar el partido.