MUNDIAL DE CICLISMO DE PONFERRADA
«Purito sabe que Valverde es favorito y lo asume»
El seleccionador nacional llega al Mundial con las ideas muy claras. Valverde es la primera opción de España, pero sin renunciar a nada con los otros ocho ciclistas de la selección
Jesús Herrada, Purito Rodríguez, Javier Mínguez, Alejandro Valverde e Ion Izagirre posan en el patio del hotel Pazo do Castro de El Barco de Valdeorras, donde se concentra la selección española de ciclismo
—¿Es complicado coordinar a dos gallos como Valverde y Purito?
—No tengo ningún problema con ellos. Otra cosa es luego lo que pase en las carreras, que cada uno corre con un maillot y tienen que enfrentarse unos a otros. De todos modos, creo que nos estamos volcando demasiado con lo que pasó el año pasado y es algo que hay que olvidar. Ojalá tengamos el «problema» de ganar dos medallas como el año pasado, pero hay que centrarse en la carrera de este Mundial.
—¿Valverde es favorito para ganar el oro?
—No le volvamos loco. Alejandro no corre solo, hay otros 200 ciclistas. Tenemos otros corredores en la selección que tienen que estar pendientes de la carrera y no sólo de él. Si le ponemos todo el peso a él va a tener 30 tíos a rueda y no lo va a hacer bien. Tenemos que dejarle que haga su carrera con serenidad y que el equipo esté en competición. A partir de ahí, Purito sabe que en los últimos momentos Valverde es más favorito y lo asume y habrá que jugar esa carta. Debemos tener la serenidad de que los nueve jugadores corren en casa y tienen que hacerlo lo mejor posible. ¿Ganar? Hay una capilla aquí arriba, tendremos que ir todos juntos a rezar. No quiero la euforia de los mundiales de fútbol o baloncesto, sino hacer la mejor carrera posible.
—¿Qué tiene que hacer el seleccionador para que todo vaya bien en esta concentración?
—Los corredores vienen cansados de toda la temporada. Yo he sido cocinero antes que fraile y me he dado cuenta de que los que trabajaban para los mundiales no era la Federación, eran los equipos. Los ciclistas vienen de su equipo, con sus preparadores, con sus alimentadores, con sus sistemas y yo no puedo cambiar eso porque los voy a estropear. Tengo que aceptar que ellos vienen bien y buscar un buen ambiente para el equipo. Valverde es Valverde y Purito es Purito; si yo no me adapto a ellos me estoy equivocando. Ellos tienen mi consejo de que aquí entrenen como les ha dicho su preparador, que no se compliquen la vida, porque si les cambio el paso les confundo. Tienen que ser felices entrenando.
—¿España está obligada a algo por correr en casa?
—Es un Mundial que se corre en España, pero no somos protagonistas, no cambia nada respecto al de Florencia, no tenemos por qué llevar el peso de la carrera. Nuestro objetivo es estar en la carrera como una selección más. Ni somos los mejores ni somos los peores. Tenemos que estar a la altura de las circunstancias. Es cierto que a Valverde le van a vigilar desde el principio, pero cuando se desmadre el caballo alguno ya no estará ahí. Lo que tenemos que esperar es que él sí esté y haga lo que mejor sienta en ese momento.
—En una carrera sin pinganillos, ¿hay una cierta autogestión de los ciclistas?
—El que decide es el corredor y son ellos los que ganan las medallas. Yo tengo que intentar que el equipo haga lo mejor como selección, pero luego la carrera es la que manda. Tenemos que mentalizarnos para correr y estar preparados por si pasa un imprevisto. Ellos saben lo que hay que hacer en cada circunstancia.