CAZA
Los rehaleros alzan la voz
Las asociaciones del ramo negocian a contrarreloj una fórmula que les permita funcionar sin los impedimentos de Trabajo
Perros de rastro sacian su sed en un arroyo durante una jornada de caza
Cuando está a punto de comenzar la temporada del jabalí (arranca el próximo domingo), las asociaciones de rehaleros negocian a contrarreloj una fórmula que les permita funcionar sin las trabas e impedimentos que desde el pasado año les viene imponiendo la inspección de Trabajo. Todo comenzó cuando desde la administración empezó a exigirse el alta en la seguridad social para ejercer esta actividad, no solo para los titulares de la rehala sino también para las personas que colaboran en las monterías.
En las comunidades autónomas donde las monterías son un negocio y donde existen grandes fincas o latifundios de caza, como Andalucía, Extremadura o Castilla la Mancha, existen rehaleros profesionales que llegan a manejar mas de un centenar de perros de agarre y de rastro. En Castilla y León, sin embargo, se trata de una actividad marginal promovida por aficionados y que, lejos de suponer un negocio, supone gastos para los titulares al tener que mantener unos pocos perros que acuden a las monterías simplemente y, en el mejor de los casos, cubriendo los gastos de desplazamiento.
Arrecal es la asociación que en Castilla y León agrupa a una buena parte de rehaleros aficionados. Tras acudir a la manifestación que congregó a unos siete mil cazadores en Madrid, están a la espera de que concluyan las negociaciones con la administración y, especialmente, que los acuerdos verbales alcanzados se plasmen en documentos escritos. Para ejercer la actividad es necesario obtener una licencia autonómica y mantener debidamente documentados y con la garantía veterinaria pertinente a los perros que participan en las monterías. En León, la figura del rehalero casi no existe, pues la cría y adiestramiento de estos perros se realiza a título individual por aficionados que disponen de unos pocos ejemplares que se asocian para realizar las cacerías.