El equipo rojillo descendió, pero el ‘Caso Murcia’ le devolvió a la LFP
La pasada Liga la Deportiva empató a un gol con el Mirandés.
Quedaba todavía más de un mes y medio de competición y la permanencia parecía hecha. Se encontraba en la mal denominada ‘permanencia virtual’. Pero lo virtual no es un hecho, igual que lo matemático sí lo es, por lo que también resulta redundante. El Mirandés, a pesar de contar con pocas opciones de perder la categoría en la última jornada, vio cómo todos los resultados de los demás equipos se aliaban en su contra y el 1-0 encajado en Lugo supuso el descenso y el final de una época rosa, una época plagada de éxitos. Pero a primeros de agosto se conocía que el Real Murcia perdía la categoría en los despachos y el Mirandés tenía una segunda oportunidad. Pronto conformó una plantilla muy al gusto de Terrazas con jugadores para competir en la categoría de plata. El inicio no ha sido bueno, pero un triunfo en Ponferrada le sacaría de plazas de descenso.