CICLISMO. TERRENO PROPICIO PARA LOS ESCALADORES
El Tour 2015 prioriza la montaña
Pirineos primero y Alpes después con la etapa de Alpe d’Huez decidirán el ganador.
La presentación del Tour reunió a lo más granado del ciclismo.
Renovarse o morir. El más que centenario Tour de Francia innova. Su 102ª edición presenta una receta inédita: casi nada de contrarreloj, viento, pavés, bonificaciones en el llano y montaña, mucha montaña. La organización ha colocado el Alpe d’Huez a las puertas de París. El mítico puerto de las 21 curvas será el juez de paz de la carrera. El recorrido presentado este jueves es una tentación para escaladores con una última semana toda cuesta arriba. De las 21 etapas programadas entre el 4 y el 26 de julio, siete serán montañosas, tres accidentadas y cinco tendrán llegadas en alto.
El libro de ruta se abre con sus primeras páginas en holandés. Las calles de Utrecht servirán de escenario a la primera etapa y a los únicos 14 kilómetros contra el reloj inscritos en los 3.350 kilómetros del trazado total. Es la menor distancia de desafío individual al cronómetro desde la introducción sistemática de la modalidad en 1947.
Se compensa parcialmente el perjuicio a rodadores con una contrarreloj por equipos de 28 kilómetros en la novena etapa. Hay no pocas trampas en el primer segmento de la carrera, propicio de por sí a las caídas. La corta travesía de los Pirineos arrancará con una inédita llegada a La Pierre Saint-Martin. Tras la ascensión del Aspin y el Tourmalet, techo de la carrera con 2.115 metros, la trilogía pirenaica concluirá el día 16 en Plateau de Beille. El grueso de las dificultades está concentrado en la última semana. Los Alpes desafiarán a los supervivientes con cuatro episodios verticales y tres llegadas en alto.
Froome se lo piensa
El ganador en 2013 sopesa no acudir a la ronda gala, al considerar que está pensada para un escalador y que tiene pocos kilómetros contra el reloj.