LUCHA LEONESA
‘La Divina’ abre Corea a la Leonesa
La campeona de pesados es la primera de los aluches en competir en Ssireum coreana, en un ‘open’ internacional.
Mónica Matía completa en estos días su preparación «de urgencia» para la gran cita del mundial de lucha coreana al que asiste invitada por la Federación Canaria.
«La mejor leonesa de Palencia», Mónica Matía, será la primera embajadora de la lucha leonesa en una gran ocasión de las luchas que la próxima semana tendrá lugar en Corea del Sur: el campeonato mundial de lucha Sirum ( Ssireum ), la modalidad tradicional que es uno de los primeros deportes en el pujante país de Extremo Oriente.
Dos leonesas fueron invitadas por la Federación Canaria para acompañarlas a esa cita internacional del primer nivel en las luchas: Miriam Marcos y Mónica. La campeona de Montejos, desgraciadamente, no podía ajustar sus obligaciones laborales a los días necesarios para la gran oportunidad y hubo de renunciar a ella. La gran palentina de los aluches, tras una primera sensación de que el evento superaba sus expectativas, arropada por familia, su club de Campohermoso (de manera destacada «El Divino», reconoce), otras luchadoras leonesas y compañeros de todos los cintos, aceptaba el reto y va a ver realizado lo que parecía un auténtico sueño: «Si para los canarios la lucha coreana es el gran referente envidiado, imagínate para nosotros... ¡A años luz!», expresaba.
Los de la Lucha Canaria iniciaban hace ya veintidós años encuentros con la Sirum coreana que han venido aumentando en frecuencia y relevancia, incluyendo la participación en el Campeonato Mundial, el cual en sus últimas ediciones ha integrado, junto al absoluto, un apartado «open» internacional.
Han destacado al más alto nivel los canarios: campeones en Sirum se han proclamado en las últimas ediciones Elieser Gutiérrez y Álvaro Déniz. Por primera vez, en este 2014, el Open incluye lucha femenina y nuestros isleños refuerzan sus líneas (dos luchadoras guanches inscritas) con la presencia de Mónica.
Junto a la competición, ésta es oportunidad para mostrar y compartir luchas; cintos de leonesa viajan también hacia Corea. «No sé cuál puede ser el resultado -confiesa la luchadora- pero sí estoy segura del valor de la experiencia, de que aprenderé... como lo hice cuando, casi de casualidad, llegué desde el judo a la lucha leonesa en aquel campeonato de las Celtas de Escocia».
El sábado parte hacia ese sueño que se hará realidad en la ciudad de Kimch’on. Una pequeña de las que mira a Mónica como a la hermana mayor del judogi, Arume, la deseaba en el Victoria lo que todos los de la lucha: «¡Buena suerte, coreana!».