Una aficionada da el susto en un Palacio atronador
La afición no dejó de animar en ningún momento.
La afición respaldó al equipo hasta el final y no se arrugó ni cuando la remontada parecía imposible. Abanca Ademar crece al abrigo de una grada entregada si la plantilla se deja la piel. Fue una comunión perfecta y los jugadores notaron sobre el parqué el calor de la parroquia. En plena efervescencia, una seguidora dio el susto. Sufrió un desvanecimiento que obligó a parar el juego durante un par de minutos, hasta que el fisioterapeuta del club la cogió en volandas y la llevó a una zona tranquila del Palacio para que se recuperara.