FUTBOL
Al borde de un ataque de nervios
El Atlético gestionó mal la igualada y volvió a perder la paciencia cuando estuvo por debajo en el marcador, siendo Arda el fiel reflejo de la impotencia
El Atlético, pese a su inicio trepidante con el enchufado Fernando Torres que sale a gol por remate a puerta desde que volvió, se quedó sin el pase a semifinales de la Copa del Rey tras un tenso encuentro del Vicente Calderón. «Ha habido muchos accidentes. Ocurren dentro del terreno de juego. La segunda parte ha sido más tranquila. Mejor que no pasen esas cosas pero así es la Copa», explicó el presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu.
Lo cierto es que el Barça tuvo la sensación de que Atlético se pegó un tiro en el pie tras verse por delante, entró en un duelo de golpes del que salió perdedor. Después del partido, el bloque rojiblanco se centró en hablar de la jugada del posible penalti de Jordi Alba, momento en el que se esfumó la opción de remontada y comenzó una actitud demasiado agresiva con el rival.
El ‘5’ explicó que el árbitro «se ha equivocado para los dos equipos, puede que fuera penalti (Jordi Alba cometió penalti, pero no se pitó y tras seguir la jugada asistió a Neymar en el 2-3) pero también ha habido otras muchas jugadas que no tienen en cuenta». Con el 2-3, comenzaron las protestas al colegiado y se perdieron las formas tras la celebración de Neymar, con baile incluído. Todo tipo de reproches al brasileño.
Empujones, intercambio de desafios y amenazas que siguieron hasta la caseta, donde el Atlético se quedó sin Gabi. «En la segunda parte hicimos el juego que más nos convenía», dijo un Simeone que debió llegar a esa conclusión en su caseta. Y es que justo al señalar Gil Manzano el descanso protestó el penalti de Jordi Alba al colegiado, y viendo que no le hacía caso terminó, según han mostrado imágenes de Deportes Cuatro, haciéndole un corte de mangas sin ser visto. Quizá asumió que todo estaba decidido al saber que se había quedado sin Gabi.
El capitán explicó en Canal+ su expulsión negando que le faltase el respeto a Gil Manzano y le achacó ser un árbitro al que le falta personalidad. «Le dije: ‘Jesús, ha sido penalti y expulsión’. Esa fue mi falta de respeto según él. Lo siento por el equipo. Creo que un árbitro debería tener mucha más personalidad y más respeto por el jugador».
El centrocampista se mostró especialmente molesto con la actitud de Neymar en el Calderón. «Tiene una forma de jugar un poco peculiar, sobre todo cuando va ganando. Siempre hace gestos en el campo».
Hasta Cani, uno de los recién llegados explicó que «a veces te entra un poco de impotencia con sus gestos». Uno con los que tuvo un encontronazo fue con Juanfran, que no quiso explicar si hizo un gesto recordando el 1-7 entre brasileños y alemanes del Mundial, y dijo no tener «nada en su contra. No puedo opinar sobre su persona. Lo que pasa, se queda en el campo y no voy a hablar mal de nadie»
El ataque de ira de Arda, fue quizá el reflejo de que el Atlético estaba fustrado al verse por detrás en el marcador. Sucedió nada más comenzar la segunda parte, cuando en un balón dividido cogió su bota izquierda y la lanzó al árbitro asistente, que estaba tan concentrado que ni se enteró. Le pasó por encima de la cabeza y golpeó en Pedro Pablo, el delegado del Atlético. Lo dicho, se dieron un tiro en el pie.