CINTOS DE BASE POR SAN BLAS
Montaña con Ribera
Una exhibición de lucha de base unió a las escuelas de Valdefresno y Prioro-Valdeón en la fiesta de la patria chica del Junco

Las escuelas comenzaron su trabajo y celebraron en Valdefresno una exhibición con encuentro de montañeses y ribereños
La nevadona ha encerrado en los espacios más reservados gran parte de la actividad montañesa, pero no pudo, todo lo caído, ser obstáculo a un encuentro de lucha leonesa en el que tomaron parte los de menos años y más ganas del Club Prioro-Valdeón, junto a sus compañeros y amigos de tierras ribereñas (o de «la Montaña de la Ribera», más exactamente.
La ocasión, la festividad tradicional de San Blas que se celebra en un pueblo de La Sobarriba, Tendal, la patria chica de Clemente Fuertes. Con motivo de esa festividad, el Ayuntamiento de Valdefresno y la Junta Vecinal del referido pueblo quisieron dedicarle un tiempo y espacio a los agarres de sus más entregados luchadores, los integrados en al escuela de Lucha municipal que el propio «Junco» tiene como una de sus responsabilidades más queridas, a pesar de menos conocidas. Sumados a ellos, también base sobarribana, del «Tenor de Abajo», integrada en el Club Bernesga.
Y para medir sus cintos con los de tierras bajas, invitados de excepción, los montañeses de «Picos y Cuna» que a su vez son responsabilidad de otro gran campeón: Víctor Llamazares.
Fueron cerca de veinte participantes en una de esas pocas ocasiones que los de las edades fundamentales tienen para competir, contrastar o disfrutar luche. En esa misa jornada, la de este pasado sábado, tendría lugar la prevista reunión técnica preparatoria de la «II Liga de Campeones León Cuna del Parlamentarismo», la que será presentada a los medios este mismo miércoles.
Reunión interesante, tanto por servir a los fines previstos (que se conozca por parte de los principales interesados la fórmula y particularidades del torneo que se va a emprender) como por ser también un buen referente para lo que sería oportuno hacer en otras competiciones, evitando los males más prescindibles.
Lo que sí se hace imprescindible, lo que sí es anhelo generalizado, es que esa fundamental Base tenga también atención, tenga también un poco más de oportunidad de celebrar la lucha, como lo fue la de esa fiesta de San Blas en la que ya se mostró algo de lo mejor de los aluches.