Arbitrarias decisiones de Competición
El Comité de Competición de la RFEF retiró en la jornada de ayer la cartulina amarilla que el bético Bruno vio en la acción que originó el penalti sobre Alan Baró y el gol de Yuri tras fallar la máxima pena. Curioso ya que el equipo bético presentase alegaciones cuando su entrenador reconoció que había penalti. Pues Competición ve bajo su particular prisma que no hay máximo castigo, es decir, lo contrario a lo que vio toda España. Una acción que debió castigarse con cartulina roja directa se queda definitivamente en un penalti y nada más.
Prosiguen las decisiones arbitrarias de un Comité que no vio, como sí hizo toda España, o no quiso ver que Lucas Domínguez ni tan siquiera hizo falta en la acción que le costó la acción en Alcorcón; que Pablo Infante no hizo falta en la acción que le costó la segunda amarilla en Santa Cruz de Tenerife; y que Yuri es objeto de un claro penalti por agarrón ante el RC Recreativo, o sea, no se tira, acción que unida a otra amarilla le costó un partido de suspensión.