Trayectorias sin pena ni gloria
Con deportividad
Llegada esta época de la temporada donde empieza a perfilarse la recta final de la competición, los tres representantes leoneses en la categoría de bronce no son capaces de mantener una línea regular de resultados, así como una trayectoria constante que ofrezca cierta intensidad en el ritmo competitivo jornada tras jornada. A base de empujones, con tiras y aflojas la continuidad no se consigue, y las luces y sombras son un fiel reflejo de su camino y posiciones clasificatorias, donde uno detrás de otro como si de una fila india se tratara, luchan por ser el primero de los conjuntos provinciales clasificados en la zona media de la tabla.
El devenir competitivo va aclarando posiciones y la ubicación por el que llegada estas alturas de temporada vas a luchar para definir el lugar final. Las sorpresas y los cambios drásticos en la trayectoria en este último tramo no son habituales y con mayor o menor acierto, la línea es la suma de lo realizado hasta el momento. Saber encontrar esa motivación final ayuda a mantener la concentración y a ser constantes en el esfuerzo, que permitirá seguir con la cabeza fría cuando los objetivos se han difuminado y solo queda la hornillos de finalizar la temporada lo mejor posible.
Cuando empiezan las competiciones, las ilusiones y los deseos son grandes y los sueños como son gratis, se producen y están en las mentes de todos. Durante el transcurso de la temporada van sucediendo situaciones que empiezan a variar los pensamientos e incluso objetivos que se tenían. La operación matemática de uno más unos dos no es válida en este deporte, y los números solo se suman en la clasificación cuando se consiguen empates o victorias. Ser o no ser depende de la trayectoria y los presupuestos y el cache deportivo no son definitivos, porque los partidos y los puntos se logran en el campo.
En definitiva, La Bañeza, La Virgen y el Atlético Bembibre deben pensar en que este tramo final que les resta tienen que ser consecuentes con sus respectivas aficiones y consigo mismo. Es difícil estar en tensión cuando te quedas sin objetivos claros, pero el orgullo y la responsabilidad deben estar presentes y aparecer para concluir la temporada con la mayor dignidad posible.