CICLISMO. vuelta a flandes/París-rubaix
Benito versus Benito
Miguel Ángel y Pablo defienden el maillot de la selección en Flandes y Francia.
Los hermanos Benito, Pablo y Miguel Ángel.
El apellido Benito sonará este fin de semana en Bélgica y Francia de la mano de los hermanos Miguel Ángel y Pablo. Los dos ciclistas leoneses serán los encargados de defender en sus respectivas categorías los intereses España en la Vuelta a Flandes el primero mientras que Pablo, que hace su debut en el combinado júnior lo hará sobre el pavés de la París-Rubaix.
En el caso de Miguel Ángel, que ya en el Mundial de Ponferrada fue el mejor de la selección sub-23, su presencia a lo largo de los próximos días incluye dos citas dentro de la Copa de las Naciones de la UCI. La primera precisamente en suelo belga con la Vuelta a Flandes en la que ejercerá como el principal estilete de un grupo dirigido por Pascual Momparler en el que Miguel Ángel Benito buscará desarrollar sus altas prestaciones y poner en práctica su corto pero ya destacado bagaje en el pelotón profesional para estar con los mejores.
Ante él tendrá a los mejores exponentes del ciclismo europeo. Nada menos que 27 selecciones más pujarán con la española por la gloria destacando los potentes combinados de Alemania, Italia, Francia, Bélgica, Gran Bretaña y Holanda. La prueba flamenca se disputa esta año sobre un trazado de 176 kilómetros con salida y llegada en Oudenarde (12.30 horas) y un total de 14 ‘muros’ destacando la recuperación del mítico Koppenberg (e 21 kilómetros de meta) y tres subidas por partida doble en la parte final al Steenbeekdries, Taaienberg y Eikenberg.
La condición de ciclista todoterreno debe ayudar a Benito a pujar por los puestos destacados antes de viajar a Francia para correr La Côte Picarde.
Por lo que respecta a Pablo, el menor de los Benito hace su debut en el combinado nacional júnior también dirigido por Momparler. Su calidad y el gran inicio de temporada del ciclista del Tinlohi le han llevado a ser seleccionado por el responsable nacional para el estreno de España este año en la Copa de las Naciones. Y nada menos que la París-Rubaix mañana domingo para demostrar que Pablo está llamado a ser uno de los referentes futuros del ciclismo español. Con 111 exigentes kilómetros de trazado y el pavés como protagonista Pablo deberá estar muy atento a una prueba en la que los 29 kilómetros finales son de auténtico vértigo con 16 tramos de pavés donde la carrera debe romperse. Aprender entre los mejores del continente y probarse serán las premisas de Pablo en su debut de altos vuelos con el combinado júnior español.