El leonés que moldea porteros en Israel
Juan Carlos López lleva el oficio de guardameta en las venas. Tras su paso por el Valladolid y la Cultural, enseña su profesión en Jerusalén.
Juan Carlos, segundo por la izquierda de pie, junto a los chicos que se forman como porteros en la escuela de Israel en la que ha desarrollado una importante labor durante este verano. La forja de futuros guardametas es su profesión, tras haberse dedicado
El leonés Juan Carlos López, aunque nacido hace 47 años en Terrassa por la ocupación como entrenador de su padre, José Ignacio López Sanjuán, ha dedicado toda una vida a la portería. Primero como guardameta en activo pasó por el Poblense, Alcoyano, Almería, Real Valladolid, jugando incluso en Primera División, y la Cultural, equipo con el que disputó su último partido como profesional, al colgar los guantes con 35 años.
No abandonó el mundo del fútbol y siguió en la Cultural primero como entrenador de porteros y después, tras obtener el carnet nacional de entrenador, alternó esa función con la de segundo técnico de la plantilla. Estuvo en total quince años en la entidad leonesa, un tiempo que le ha «marcado» de por vida, sintiendo un gran cariño por la Cultural.
Una vez finalizada su etapa en el club leonés aceptó la propuesta de otra de las entidades que antes había defendido en el campo, el Real Valladolid. Así volvió a la ciudad que ya le había acogido tiempo antes de recalar en León. De Valladolid también guarda un buen recuerdo de esta última etapa. Y también de su primer ciclo en el que coincidió con jugadores como Pereira, Abril o Amavisca, en una época en la que entrenó habitualmente con el primer equipo dirigido por Pacho Maturana.
Después de su dilatada experiencia en la portería como cancerbero en activo y como entrenador de guardametas, Juan Carlos decidió este verano irse a Israel a enseñar el oficio de portero a los más jóvenes. «Es para mí un premio a toda la trayectoria que llevo. Gracias a mis años en la Cultural y en el Real Valladolid apareció la oportunidad de una academia que hay en Israel, de las más importantes del país. Tiene unos 500 futbolistas en formación, con varios convenios con clubes de fútbol europeo en España, Alemania y Francia, sobre todo. Los técnicos de esta escuela estuvieron en Valladolid. Vieron como era mi método de trabajo, les gustó, hablaron conmigo y me dijeron que si tenía interés en que pudiera acudir a Israel, no sólo a entrenar a los porteros, sino a enseñar esta metodología a toda gente que tienen en su cuerpo técnico, a sus entrenadores, para explicarles el trabajo, el funcionamiento y trabajo de scouting. Lo desarrollé durante el tiempo fijado en un principio y la verdad es que estoy muy orgulloso de haber realizado estas funciones deportivas en Israel», reconoce.
«Es gratificante que te reconozcan la labor que estás haciendo. Poderla llevar como leonés y español a otros países es un orgullo para mí. Además, en un momento en el que los porteros españoles están de moda y el trabajo que desarrollan los entrenadores en general y de porteros en particular está muy bien valorado. Ha sido una experiencia que nunca olvidaré, porque los jóvenes de Israel han disfrutado y participado mucho de ello», reconoce Juan Carlos.
El entrenador de porteros sigue manos a la obra con la enseñanza: «En estos momentos me he desligado del Real Valladolid. Estamos con la Escuela de Soloporteros, con los campus que haremos en León en las fechas de navidades y Semana Santa. Como consecuencia de ello, trabajo con los porteros de la Peña de todas las categorías, aquí en León, para que vayan mejorando día a día. Es el convenio que tenemos por el mantenimiento de la escuela. Por este motivo estoy muy agradecido al presidente de la Peña, Manuel Díaz, a todos los entrenadores y a la disponibilidad y al buen hacer que están teniendo los porteros conmigo».
Juan Carlos junto a los niños que preparó como porteros en Israel.
«Trabajo con la empresa Soloporteros. En la web aparecen todos los detalles de cómo inscribirse a todo el que lo desee a lo largo de la temporada. Cada año tratamos de traer a gente reconocida. El año pasado tuvimos la oportunidad de contar con Miguel Ángel España, que es el entrenador de porteros de la selección española. Hace dos años vinieron los porteros del Real Valladolid, tanto Jaime, que ahora está en el Eibar, como Diego Mariño, que milita en el Levante. Siempre es un aliciente para los niños aprender la metodología de entrenamiento que llevamos a cabo y participar de esa gente, que muchas veces con su forma de ser y sus palabras, también les ayudan».
«Los entrenamientos los llevamos a cabo en La Palomera, en determinadas fechas y siempre que cuadren los calendarios escolares de los chavales, para que puedan inscribirse los máximos niños y jóvenes posibles. Entran en el aprendizaje todas las categorías del fútbol base. Desde los más pequeñitos a juveniles e incluso séniors que quieren seguir mejorando», expone.
«Todo esto trasladado a Israel, lo que más que llamó la atención es que el último día de reunión con los padres de cada portero sólo te preguntan insistentemente si su hijo va a llegar a jugar en Primera División. Da igual que el chico tenga 12 años que 16. Eso indica la mucha afición y afán de superación que tiene esa gente. Su objetivo es muy claro, salir a Europa para jugar a fútbol», señala Juan Carlos.
Su padre, José Ignacio López Sanjuán, en su día entrenador de la Cultural entre otros equipos, fue el principal impulsor para que Juan Carlos se decantara por el fútbol como profesional: «Después de convivir con el fútbol 24 horas diarias durante 47 años te marca. Al final algo se pega. Efectivamente así ha pasado y así seguimos», concluye.
Juan Carlos en Jerusalén durante su estancia en Israel.