SIN RED ÁNGELFRAGUAS
Un central de la virgen
M e refiero a Diego Franco. El central de la Peña de División de Honor demuestra a golpe de partido que cuanto menos merece que alguien de la Cultural siga sus pasos, porque otros clubes ya lo están haciendo. Un juvenil de 18 años de edad que por cómo habla sobre el campo no parece juvenil. No precisa de ningún títere para airear sus virtudes. Ni tampoco ha necesitado formar parte de convocatorias con la selección autonómica, en sus dos primeros años de juvenil, corrompidas desde informes valorados por quien la nota final depende de los colores de la indumentaria y no del rendimiento en el césped. El fútbol se mide en el campo y no en la barra del bar. Y mucho menos en el anonimato de redes manipuladas.
A Óscar Garro, director de la cantera de la Cultural, le corresponde tener ojo avizor con futbolistas como Diego Franco que crecen muy de cuando en cuando en el maltratado fútbol de León. Un fútbol que sigue debatiéndose en guerras de guerrillas entre los que se creen poderosos sin serlo y en las que los únicos perjudicados son los jugadores de esta tierra.
Sangre joven de León que se reivindica en la hierba a base de partidazos en una categoría tan difícil como la División de Honor Juvenil. Y más en su grupo quinto. Mientras, otros pregonan a los cuatro vientos que su abuela sigue estando muy buena con no sé cuántos años encima. ¿A qué se me entiende?