FÚTBOL
«Sé que me equivoqué»
Yuri se disculpa por su comportamiento tras ser sustituido ante el Leganés y lo achaca a su fuerte carácter y al momento por el que pasaba el partido

Yuri asume su error y pide disculpas por su actitud tras el cambio contra el Leganés
El delantero blanquiazul Yuri compareció ayer ante los medios en la sala de prensa de El Toralín para disculparse por su comportamiento tras ser sustituido ante el Leganés. El brasileño abandonó el campo visiblemente enfadado, haciendo gestos y, según reveló después José Manuel Díaz, pateando el banquillo, lo que le valió una reprimenda pública del entrenador.
Más calmado, Yuri reconoce que «me equivoqué. Es el egoísmo del futbolista que quiere jugarlo todo, intentar ganar y estar en el campo todos los minutos que pueda. No tenía que haber hecho lo que hice y pido perdón». El delantero achaca su reacción al cambio a «la calentura del partido, porque veía que podíamos ganar, pero eso no lo justifica. Tengo que respetar a mis compañeros y pido perdón».
Yuri también habló sobre la rueda de prensa de José Manuel Díaz, que ha sido la comidilla de los últimos días, y cree que «también fue un momento caliente, no creo que lo hiciera a propósito. No hemos hablado del tema, es algo que ya está pasado. Si tenemos que hablar, lo haremos sin problema, pero es mejor pasar página y pensar en el próximo partido».
El jugador blanquiazul ya vivió situaciones similares, aunque quizá no tan sonadas, con anteriores entrenadores como Claudio o Granero, y achaca sus reacciones a que «tengo un carácter bastante fuerte y a veces exploto de una manera o de otra. Sé que me equivoco. Luego llego a casa y lo pienso y soy el primero que sé que lo hice mal. Lo he pasado mal, tanto por mí como por mis compañeros, y le he dado muchas vueltas a la cabeza, pero lo mejor del hombre es reconocer sus errores y dar la cara».
Mensaje de unidad
Quizá para atajar rumores sobre posibles desavenencias en el vestuario del equipo, Yuri también quiso recalcar que «no hay que hacer una cosa del otro mundo por una tontería. Todos remamos en la misma dirección. Que nadie piense que el equipo va a estar desunido por esto. Tenemos un vestuario de puta madre, nos llevamos todos bien y eso se nota dentro del campo. El equipo es lo más importante».
Ese mensaje de unidad también lo hace extensible a la afición que silbó el cambio el pasado domingo: «Sólo pido que la gente esté con nosotros. Si está con el equipo también estará con el entrenador. Sabemos que sin la afición no somos nada. El Toralín cuando quiere aprieta y nos lleva en volandas. Muchos equipos querrían tener una afición como la nuestra».
Por último, para recalcar que no tiene ningún problema con José Manuel Díaz, desligó su posible continuidad (termina contrato el 30 de junio, aunque podría renovar antes por partidos jugados) de la del entrenador: «Mi renovación es independiente de quién esté en el banquillo. Pasó lo que pasó y ya está olvidado. Lo importante es el equipo. Yo quiero el bien del míster igual que él quiere el mío».