ENTREVISTA
«Un triunfo en la Transcandamia no tiene precio»
«He iniciado muy bien el año y espero seguir con ese nivel», apunta el bañezano. Se define como un atleta al que los retos, por muy exigentes que sean, le atraen y ayudan a progresar. Capaz de ganar en el asfalto, el cross y el ultratrail, su última gesta ha sido la Transcandamia 2016.

JESÚS F. SALVADORES
Aunque como apunta, lo suyo con el atletismo fue una pasión que comenzó más tarde que otros, Alberto González ha conseguido alcanzar un estatus de corredor al alcance de pocos. Se califica como atleta popular que por avatares de la vida no pudo probar en la élite, pero se conforma, y no es poco, con disfrutar corriendo... y ganando.
—¿Te esperabas hacerlo tan bien en la Transcandamia hasta el puto de subir a lo más alto del podio superando a otros rivales, más especialistas en este tipo de pruebas?
—Me estoy encontrando muy bien, tanto a nivel de forma como anímicamente. Sabía que, dadas las condiciones del terreno, mis opciones de estar entre los mejore eran altas. Eso sí, hasta el punto de ganar, no. Pablo Villa, que es todo un campeón, Álvaro y hasta Mediavilla eran más favoritos que yo, pero ya en carrera me ví bastante bien. Además, tengo que agradecer a Pablo Villa su ayuda. Gracias a él he podido probarme en esta prueba. El me enseñó su dureza y al final ha servido para que estuviera adelante y optara a la victoria en esta gran prueba.
—Llevas unos cuantos meses acumulando éxitos. ¿Se puede decir que estás en el mejor momento de tu carrera deportiva?
—Por diferentes motivos creo que sí. Los resultados te dan muchas veces la medida de donde estás, pero también las sensaciones. Y en estos últimos meses todo ha ido como rodado. Aún así creo que aún tienen que pasar cosas bastante importantes y positivas por llegar.
—Pista, asfalto, cross, trail-running..., ¿En que escenario te desenvuelves mejor?
—Sin duda en el campo a través. Por mis condiciones creo que es en el cross donde puedo dar lo mejor de mí. Aunque también me gusta el asfalto y otros escenarios como el trail-running. El más claro ejemplo lo he demostrado en la Transcandamia que no creo que se me haya dado mal.
—Todo lo contrario, y además en una edición en la que ha dureza ha sido extrema. ¿Ha sufrido exceso para llegar el primero?
—Más que sufrir, he disfrutado. Hay que reconocer que las condiciones de la carrera fueron muy exigentes, pero a mí me gusta correr en esos escenarios. El sufrimiento no está reñido con que también puedas disfrutar de lo que haces. Acabar el primero nunca es fácil y tienes que dar lo máximo. Si lo logras la satisfacción en máxima.
—¿Como se lleva compaginar el trabajo diario con el tener que entrenar?
—En mi caso y ahora que tengo una cierta estabilidad de horarios lo llevo bastante bien para luego tener unas horas que dedico al entrenamiento. Además a pesar de que disfruto con el atletismo, no tengo la presión de un corredor de élite que tiene que mirar también otros aspectos como el de patrocinadores que puedan sustentar su día a día.
—Acabaste el año de forma espectacular y lo inicias también a un nivel óptimo. ¿Es el preludio de lo que va a suceder a lo largo de 2016?
—Eso espero. No me fijo objetivos a largo plazo, miro más al día a día y eso me está propiciando cosas muy positivas. Pero sí querría en este 2016 reeditar el título de campeón de España de cross en la categoría M35. Y también hacer alguna incursión en la pista. Eso sí, todo dependerá del Nacional de campo a través de marzo. De lo que suceda me decantaré por la pista o incluso por la montaña.
—¿Te sientes valorado?
—Bastante, aunque lo que más me importa es disfrutar de lo que hago. Eso sí, siempre es un halago que hablen bien y valoren que lo has dado todo para ganar, aunque al final no lo consigas.