El exademarista Alberto Entrerríos cuelga las zapatillas
«Me siento incapaz de plantearme nuevos objetivos como jugador».

Un joven Alberto Entrerríos, hace 16 años, vistiendo la camiseta del Ademar. RAMIRO
g. f. | león
A punto de cumplir los cuarenta años —los hará el próximo diciembre— Alberto Entrerríos, uno de los mayores talentos que ha dado el balonmano español en los últimos años ha decidido que es la hora del adiós. Santo y seña de aquel Ademar que empezaba a ser grande (con el equipo leonés ganó la liga del 2001 ante el Barça del dream team y la Recopa del 99 frente el Teka) el mayor de los hermanos Entrerríos escribió sin duda páginas de gloria con la camiseta marista que le catapultaron luego a sus años de gloria en el Barcelona, Ciudad Real y la selección española y más recientemente en el Nantes francés, donde ha decidido colgar las zapatillas.
«El verdadero motivo que me lleva a parar está en mi cabeza. No me siento capaz de plantearme nuevos objetivos como jugador y un deportista sin objetivos no puede ser competitivo», señaló. Entrerríos, que disputará hoy jueves ante el Nimes su último encuentro como jugador, afirmó que «después de veintidós temporadas al máximo nivel» es el «mejor momento de poner fin a su carrera».
Una larga trayectoria en la que Entrerríos se ha labrado no sólo un impresionante palmarés, que incluye además de Ligas, Copas del Rey o Ligas de Campeones, dos títulos de campeón del mundo con la selección española, sino el respeto de todos.