«Es un día feliz por la medalla por la que trabajé duro y con limpieza»
Lidia mostraba ayer su sorpresa por lo sucedido, una noticia de la que ya había tenido referencias hace unos días, cuando conoció el resultado de las pruebas de dopaje que hizo públicas la IWF. Su sentimiento era una mezcla de alegría y de rabia: «No esperaba esto y menos después de cuatro años. Ha sido una sorpresa para mí y para todos en general desde que vimos la lista. Es un día feliz por la consecución de la medalla para la que trabajé duro y con limpieza. Pero hay gente que sigue ensuciando el deporte. Es lamentable. Hay que castigar estas prácticas con dureza. Espero que haya una sanción de por vida, porque no es la primera vez que esta persona da positivo. Los sentimientos son encontrados. No pude vivir el momento mágico de la entrega de la medalla y todo lo que ello supone. Pero lo bueno es que la medalla va a estar en Camponaraya en breve. Tiene que decidir la Federación Internacional sobre la clasificación definitiva de la competición. No es oficial, pero supongo que es un trámite. La medalla es la primera de la halterofilia española».
Cambio en la vitrina
Lidia tiene en su casa de Camponaraya el diploma olímpico acreditativo de la cuarta plaza obtenida en Londres. Ahora, cuando termine todo el proceso, habrá una medalla de bronce: «Yo duermo tranquila cada noche. Por suerte de mi casa nadie se va a llevar medallas, porque las que tengo las he conseguido limpiamente. Si acaso se van a llevar el diploma olímpico, eso sí, porque en su lugar van a traer una medalla».