FÚTBOL. EUROCOPA 2016
Francia y Suiza firman la paz
Los galos, que pasan como primeros, fueron superiores aunque esta vez no encontraron el premio del gol Las dos selecciones estarán en los octavos.
Griezmann y Djourou luchan por el balón durante el partido entre Suiza y Francia. JEAN-CHRISTOPHE BOTT
Javier Albisu | lille
Si hasta ahora Francia había ganado sin brillo y en el último suspiro sus partidos contra Rumanía y Albania, ayer se invirtió el guión en Lille, donde la anfitriona de la Eurocopa sedujo ante Suiza con un fútbol vistoso, animado esencialmente por Pogba, que no encontró el premio de la victoria (0-0).
El empate en el Pierre-Mauroy de Lille (noroeste) coloca a Francia como primera del grupo A (7 puntos) y a Suiza segunda (5 puntos), ambas clasificadas por delante de Albania (3) y Rumanía (1).
Francia, que llegaba al duelo con la clasificación para octavos en el bolsillo, se jugaba el liderato del grupo y reencontrarse con su afición, decepcionada al ver que su equipo había sufrido para derrotar en el último suspiro tanto a Rumanía (2-1) como a Albania (2-0).
Para Francia no solo se trataba de ganar, sino de seducir a una afición hastiada por las polémicas en torno a una selección que no lograba enamorar en su Eurocopa, en la que hasta ahora se ha hablado más de batallas de hinchas y bengalas que de fútbol.
Los de Didier Deschamps supieron interpretar el contexto y salieron a demostrar que son candidatos al título, con Pogba en el papel de hijo pródigo tras el ruido generado por su supuesto corte de mangas en el último partido. La energía les duró 45 minutos.
Situado en banda izquierda, con Evra por detrás y Griezmann por delante, el mediocentro de la Juventus se echó el equipo a la espalda y se convirtió en una pesadilla para el combinado helvético en la primera mitad.
En esa primera mitad, Suiza se contentó con buscar el gol en acciones a balón parado, sin asumir demasiados riesgos e intentado amarran un empate que le daba el pase a octavos.
Sin cambios al descanso, Suiza buscó más la pelota en el segundo tiempo, sin olvidarse de las jugadas a balón parado, mientras Francia esperaba al contraataque, hasta que una jugada iniciada por Pogba acabó con un disparo desde la frontal de Griezmann, que obligó a esforzarse a Sommer.
De nuevo al borde del pitido final, Payet volvió a tener opción de marcar de falta y el público francés, acostumbrados a los goles «in extremis», cruzó los dedos.
Pero esta vez la fortuna del último minuto no se alió con Francia, que tuvo que conformarse con el empate tras una buena primera mitad y una segunda parte más sosa en el estadio Pierre-Mauroy.