Sus ultras, la principal amenaza
Cerca de 2.000 efectivos participarán en el dispositivo de seguridad del partido, considerado de «alto riesgo». Lo componen efectivos policiales de la brigada móvil, de la unidad de subsuelo, de caballería, unidades de intervención policial (UIP), guías caninos y agentes de la Oficina nacional del deporte de la Policía Nacional. El dispositivo, coordinado por la Delegación del Gobierno en Madrid tras haber mantenido la reunión con el club blanco y el resto de instituciones, se ha reforzado respecto al que habitualmente se destina a este tipo de encuentros, «teniendo en cuenta los antecedentes de los ultras del equipo visitante». De hecho, desde la Delegación han recordado que el partido de vuelta, el próximo 2 de noviembre, se celebrará en Varsovia a puerta cerrada por decisión del Comité de ética y disciplina de la Uefa. Se prevé que unos 400 hinchas radicales entren al estadio.