Diario de León

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Bartomeu se somete a juicio

El Barça celebra la asamblea de compromisarios en la que se pedirá la ratificación de la gestión de la directiva

Publicado por
JOAN DOMÈNECH
León

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4.494 socios están convocados (10.30 horas) a la Asamblea ordinaria anual del Barça. De ordinaria no tiene nada esta vez. Josep Maria Bartomeu y su junta promueven tres votaciones: una, con el caso Neymar camuflado, busca refrendar su gestión.

CASO NEYMAR

La culpabilidad del club, a juicio del socio

El séptimo punto del orden del día dice así: «Presentación y aprobación, si corresponde, del informe de gestión de la junta directiva». Lo presentará Josep Maria Bartomeu, el presidente, que antes habrá expuesto otro informe. El tradicional, el que inaugura cada Asamblea de Compromisarios. Pero ese séptimo punto esconde en el enunciado que los socios deberán ratificar que el club acepte la culpabilidad de dos delitos en el caso Neymar. 

Bartomeu y su junta aprobaron en junio un acuerdo de conformidad con el Ministerio Fiscal y la Abogacía del Estado por el que el Barça asumía la condena de haber cometido dos delitos contra la Hacienda pública por impago de impuestos en los años 2011 y 2013 correspondientes al fichaje de Neymar, lo que suponía, además de imponer la culpabilidad del club, el pago de una multa de 5,5 millones. 

El pacto incluía el «sobreseimiento» de los procesos penales contra Sandro Rosell y Bartomeu. Ambos quedaban liberados de responsabilidad y de la posibilidad de ser condenados en un futuro juicio. La fiscalía reclamaba para Rosell siete años y seis meses de cárcel y una multa de 25 millones y para Bartomeu, dos años y tres meses de cárcel y una multa de 3,8 millones.

La exoneración de ambos (el club también eludía el riesgo de 23 millones de multa caso de ser declarado culpable en el juicio) generó controversia precisamente porque la directiva aprobaba la culpabilidad del club en una operación que ha descubierto pagos mucho más altos que los comunicados por Rosell, de 57 millones, en el 2013. 

La junta incluye esa decisión, que levanta una clara división entre los socios, en un referendo a toda la gestión, que destaca por los éxitos deportivos, para diluir el posible resultado negativo de la votación, lo que conllevaría su inmediata dimisión. 

EL PATROCINIO 

Un año más con Catar para ganar tiempo

Qatar Airways ha vuelto a la camiseta del Barça. En realidad, nunca se fue. Apenas se ausentó un par de meses, en verano, cuando los socios azulgranas pudieron comprar las nuevas camisetas sin el polémico emblema. En cuanto comenzó la competición oficial, reapareció en el pecho la misma firma. 

La alianza con el país árabe terminó el 30 de junio del 2016 y, en teoría, la directiva de Bartomeu tenía varias ofertas sobre la mesa para sustituir al controvertido patrocinador principal, según expuso en la campaña electoral del año anterior, que saldó con una abrumadora mayoría. 

Esas ofertas se fueron diluyendo con el paso de los meses, hasta que la junta se encontró, otra vez, en manos del mismo patrocinador, con el contrato agotado y pidiendo una renovación para esta campaña. El objetivo era ganar tiempo para seguir buscando hasta dar con un anunciante que pagara alrededor de los 65 millones anuales que pretendía conseguir el Barça por su camiseta. Lo que obtenía el Manchester United. 

Pero Qatar Sports Investments, la firma patrocinadora, representada primero por Qatar Foundation y luego por Qatar Airways, no llegó a tanto. Ni mucho menos. Las ventajosas condiciones económicas del 2010, fecha del contrato original, no se repitieron. El reino catarí se avino a pagar más o menos lo mismo (algo más de 35 millones) por el año prorrogado. 

En la última asamblea del 2015, los compromisarios iban a votar la«irrechazable» oferta que presentaría Catar y que eliminaría las reticencias del socio. Transcurrido un año, se limitarán a «ratificar si procede» la renovación de un año que negoció el vicepresidente Manel Arroyo. Si no procediera, y el «no» ganara la votación, el club debería devolver los millones cobrados. 

LA ECONOMÍA

Los números siempre son verdes

Los ingresos del club han experimentado un sustancial aumento en las dos últimas temporadas. Los 530 millones cobrados en la campaña 2013-14 han ido escalando a los 608 (2014-15) y 679 (2015-16), con una previsión de que alcancen los 695 esta campaña. Si se confirma la tendencia, se romperá la barrera de los 700 millones de ingresos. El presupuesto lo defenderá Òscar Grau, el nuevo director general. El Madrid, en su última asamblea, declaró haber obtenido 620 millones. Florentino Pérez, el presidente blanco, presentó un presupuesto para esta campaña de 631.

 

La directiva de Bartomeu ha seguido batiendo récords y perpetúa la tradición de presentar números verdes. Los necesita, entre muchas otras razones, para aligerar la deuda (hasta los 200 millones, como se autoimpuso) que le permita abordar las obras del Espai Barça. Aunque las cuotas de socios se mantienen iguales, con un ligero retroceso por la actualización del censo, han ascendido los ingresos que genera el estadio, entre partidos y otros acontecimientos, los de televisión, y los de patrocinio (un 19%) con la entrada de nuevos espónsores internacionales. 

Los gastos también sufren un incremento notable. Especialmente en dos partidas: la de los salarios deportivos (17 millones), que incluyen las renovaciones que se han cerrado hasta ahora (Mascherano, Busquets, Neymar...) y las que se prevén concretar con Rakitic, Suárez y, sobre todo Leo Messi, el primer contrato importante que acaba (2018). Susana Monje, la vicepresidenta económica, destacó que la masa salarial deportiva está por debajo del 70%, que es el límite recomendado por la Liga de Fútbol Profesional.

El otro aumento sustancial de los gastos es el de la gestión por la apertura de las oficinas de Nueva York y Hong Kong para encontrar nuevos patrocinadores que eleven la cuenta de ingresos. Los gastos totales del Barça también han subido (de 472 en el 2104 a 581 y 630 en el 2016) en los últimos ejercicios. 

EL PACTO CON NIKE

La votación del contrato del siglo

El recelo que produce Catar contrasta con la aceptación que produce Nike, el otro gran patrocinador. El otro gran contrato que se somete a la votación de los compromisarios. La renovación del acuerdo sí ha seguido los cauces más o menos normales: antes de que venciera su vigencia (2018) y por unas cantidades superiores a las actuales. Muy superiores. Bartomeu y Arroyo firmaron en mayo el contrato del siglo, hasta que el transcurso del tiempo (durará hasta el 2028) lo convierta en convencional y, quizá, desfasado. 

El contraste entre Catar y Nike se extiende a las cifras que aportan ahora a las arcas del Camp Nou. El Barça se convertirá gracias al acuerdo en el club lucrativamente más equipado del mundo, con 105 millones anuales netos más otros 50 por la gestión del merchandising. El aumento de las cantidades será efectivo en las dos próximas campañas (de 60 a 80 millones) aunque el nuevo compromiso entrará en vigor en el 2018. Fruto de este acuerdo, el club recuperará la gestión de las tiendas y la concesión de licencias con la marca Barça. 

El nuevo compromiso,el más lucrativo del mundo, reportará 155 millones anuales a partir del 2018

La pretensión del club azulgrana de superar al Manchester United, el modelo referente en el mundo del fútbol en ingresos y gestión de márketing, se ha conseguido con Nike. El Barça y los 155 millones que obtendrá le convertirán en el equipo mejor pagado con mucha diferencia sobre el club inglés (96 millones). Adidas reparte sus inversiones entre el United, el Bayern de Múnich (80) y el Madrid, que percibe 40 y está renegociando mejores condiciones económicas. Un estudio de márketing concluyó que la camiseta de Messi es la más vendida del mundo y que la de Neymar es la quinta. Por clubs, el Barça (3,6 millones) fue el líder del ejercicio 2015-16 por delante del Bayern (3,3 millones).

ESPAI BARÇA

Retrasos por la falta de permisos

El proyecto capital de la directiva de Bartomeu en su mandato es la remodelación del Camp Nou: el llamado Espai Barça, que afecta a todas las instalaciones azulgranas. Incluso la ciudad deportiva de Sant Joan Despí, que será ampliada y acogerá el futuro Miniestadi. 

Los retrasos en las obras –en realidad, por los permisos que deben conceder las instituciones– amenazan con el incumplimiento del calendario aprobado en la presentación del proyecto y el referéndum entre la masa social que lo aprobó el 5 de abril del 2014. 

Han transcurrido más de dos años, y la acción más visible ha sido el derribo de las instalaciones del Tenis El Forn. También se han presentado los equipos ganadores y las maquetas de los tres recintos afectados (Miniestadi, Palau Blaugrana y Camp Nou), los presupuestos y el calendario.

Los trabajos en el Camp Nou debían empezar en el 2017 y el club todavía no ha solucionado todos los trámites burocráticos para que puedan iniciarse los trabajos. El Barça presentó en el mes de julio su propuesta de la reordenación de la zona de Les Corts donde están sus instalaciones dentro del Plan General Metropolitano. Aún no ha pasado siquiera por el pleno del Ayuntamiento barcelonés, enfrascado en otras preocupaciones. 

Las obras del nuevo Miniestadi, la primera actuación, parecen paradas. Debían comenzar en el mes de enero, pero las excavadoras y los camiones no entraron en El Forn hasta marzo. Una vez demolido, se ha reinstaurado el silencio. 

Desde entonces, el solar está vacío, sin ningún atisbo de actividad. El Barça pretendía inaugura el estadio, cuyo presupuesto es de 12 millones, que se eleva a 40 con la reurbanización de la zona y la reforma de la ciudad deportiva, en la temporada 2017-18. Es decir, la próxima. 

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