BALONMANO
El Europeo de Croacia pasa por el Palacio
España quiere certificar en León su presencia en el torneo continental. Confía en el apoyo de la grada para ganar a Austria
Cañellas durante el entrenamiento de ayer en el Palacio, hasta donde se acercaron varios aficionados para arropar al grupo y al marista Álex Costoya. FERNANDO OTERO PERANDONES
sergio c. anuncibay | león
Los Hispanos quieren sacar en el Palacio su billete para el próximo Europeo de Croacia que arrancará en el mes de enero. Para ello, deben ganar hoy a la selección austriaca (20.00 horas, Teledeporte), el mismo rival que el pasado miércoles puso contra las cuerdas al equipo español, desbordado hasta el tramo final del choque, cuando pudo remontar una diferencia de cinco goles para imponerse por la mínima (29-30).
Esos dos puntos han consolidado al combinado nacional en el primer puesto del grupo y si hoy vuelven a ganar habrán zanjado ya de forma matemática su presencia en la cita continental.
Si bien, Jordi Ribera espera una mejor versión respecto a la que ofrecieron en el encuentro de Innsbruck, sobre todo en la faceta defensiva, el arma más afilada de un grupo que suele atascarse en estático. «Debemos corregir cosas porque nos sorprendieron en muchos lanzamientos exteriores y eso hay que intentar controlarlo o, por lo menos, ayudar más a los porteros con contactos sobre los atacantes, como hicimos en la parte final de la segunda parte», avisó el técnico, quien confía en la solidez del 6-0 y en la efectividad de la primera línea para decantar la balanza de su lado.
También tendrán a su favor el factor ambiental. Los Hispanos juegan en casa, en ese mismo Palacio que ya les condujo hasta el Mundial cuando debían ganar a Alemania por al menos dos goles de diferencia. En ese caso resultó una actuación coral. Fue la última presencia de la selección absoluta en la ciudad.
La plantilla —muchos son exjugadores del Abanca Ademar— espera que el recinto municipal muestre el mismo aspecto que en aquella ocasión. Los precios de las entradas son idénticos. La más barata cuesta cinco euros, en categoría infantil, y la más cara vale 25 en tribuna y preferencia.
Además, Austria es un rival atractivo, como demostró en el choque precedente. Algunos de sus jugadores militan en la potente liga germana y en los últimos años han dado un salto cualitativo dentro del balonmano europeo.
En su feudo, Bozovic (7 goles), Posch (5), Frimmmel y Bilyk hicieron mucho daño al equipo español, que esta vez ha prescindido de dos de sus puntales, el extremo Víctor Tomás y el central Raúl Entrerríos.
Desde que Jordi Ribera asumió el cargo, tras la salida de Manolo Cadenas, ha introducido varias novedades en un colectivo que necesita rejuvenecerse durante el actual ciclo olímpico. Uno de los recién llegados, Ferrán Solé fue de los más destacados en Austria. Otro que acaba de aterrizar en el grupo es Álex Costoya, el lateral del Abanca Ademar que quiere hacerse un sitio en la selección. Hoy defenderá la elástica internacional ante su gente. Tendra que repartirse los minutos con otra de las perlas del balonmano nacional, el más joven de la saga Dujshebaev, Dani, del Atlético Valladolid, que debutó el pasado miércoles.
«Estoy muy contento de que la gente que poco a poco se va incorporando tenga minutos y así podamos contar con un grupo mayor de jugadores para el colectivo», señaló Jordi Ribera, que ayer blindó la sesión de entrenamiento durante los primeros cuarenta minutos para no dar ninguna pista a su homólogo en el banquillo contrario. Después, algunos seguidores —pocos—, la mayoría niños, entraron al pabellón para ver de cerca a los Hispanos. Hoy, a partir de las ocho de la tarde, saltarán a la arena del Palacio. Y esperan tener a una legión detrás.