BALONMANO | LIGA ASOBAL
Plata que apunta a Champions
Atlético Valladolid 32 Abanca Ademar 34. El equipo leonés asalta el feudo vallisoletano de Huerta del Rey y sella su gran reto: el subcampeonato de liga

Alex Costoya, autor de siete tantos, fue ayer un auténtico martillo pilón y junto con su compañero Vieyra machacó sin piedad la portería vallisoletana en el triunfo del equipo leonés que sellaba el subcampeonato. JAVIER FONTÚN
a. o. | valladolid
El Abanca Ademar es el segundo mejor equipo de España. Lo certificó ayer en la cancha del eterno rival, en Huerta del Rey. Los pupilos de Rafa Guijosa se sobrepusieron a la baja de Juanjo Fernández y se impusieron al Atlético Valladolid por 32-34. Fue un partido donde los leoneses fueron, poco a poco, imponiendo su calidad, pese a los intentos de un rival batallador que en los dos últimos minutos hizo temer por la victoria marista. Dos nuevos puntos que sirven para asegurarse la segunda plaza de la Asobal y si la Federación Europea de Balonmano (EHF) lo admite jugar la Liga de Campeones. El equipo leonés espera una invitación formal de la EHF para volver por la puerta grande a la máxima competición continental. Un trabajo prefecto a falta de dos jornadas para cerrar la liga.
Los primeros diez minutos fueron sin descanso. Un derbi es un derbi y si es en Asobal mucho mejor. Ayer, Huerta del Rey volvió a acoger un duelo regional como el de hace años. Ademar entró al choque con los cinco sentidos, sabedor de que el conjunto local no le iba a permitir hacer su juego. Juanín se encargó de abrir el marcador y fueron los maristas los que llevaron la voz cantante en el comienzo.
Con 3-4, el intento de empate del veterano Fernando Hernández fue abortado por Nacho Biosca con una excelente parada. A partir de ahí el conjunto de Rafa Guijosa supo mantener las ventajas con rentas de hasta tres goles (6-9), como en el minuto 15, cuando Costoya batió a Javi Díez. Un nuevo tanto de Mario López amplió la renta hasta los cuatro, momento que el técnico local, Nacho González, tuvo que cortar con un tiempo muerto.
Pero ni por esas, el vendaval leonés disfrutaba sobre la cancha vallisoletana. Una buena parada de Biosca sirvió para que en un rápido contragolpe Costoya pusiera un claro 6-10. De esta manera, los fallos de lanzamiento del Atlético Valladolid y la buena actuación del guardameta mantienen al Ademar con rentas cómodas (7-12), que fue la máxima diferencia. En los siguientes minutos se produjo un intercambio de goles, con mayor intensidad vallisoletana que provocó la exclusión Diego Piñeiro y de Costoya. Una doble inferioridad numérica que acarreó el primer tiempo muerto de Rafa Guijosa porque la distancia se redujo a 10-12.
A eso se agarró el Valladolid, que incluso pudo colocarse a uno, pero de nuevo Biosca blocó un gran lanzamiento de Dujshebaev, el contragolpe fue letal y Leo Santos mantuvo las distancias (11-14). Con varios fallos en los tiros, y con aciertos de los dos porteros, finalizó con 12-14 una primera parte en la que Ademar fue mejor en 25 minutos gracias a que supo aprovechar muy bien las rápidas transiciones.
La segunda parte arrancó con las mismas distancias. Intercambio de golpes con los dos goles de renta visitante siempre mandando. A partir del minuto 38 se rompió el partido. Una exclusión vallisoletana permitió desde el punto de penalti a Juanín García ampliar la renta a cuatro (19-23). Una nueva exclusión de Diego Camino y un posterior golazo de Costoya provocó el tiempo muerto local porque la renta se ampliaba a cinco goles (19-24).
A partir de ese momento, Guijosa ordenó a sus jugadores ataques largos, sin prisa, y eso se les da muy bien a los leoneses. Gran mérito del trabajo de los extremos que dejaron en cero goles a uno de los máximos goleadores históricos de la Asobal como Fernando Hernández. Además, Mario López estaba muy inspirado y era el encargado de llevar la batuta en el ataque. Una reacción vallisoletana, basada en una defensa 5:1, provocó el enfado, y el tiempo muerto, del entrenador ademarista que vio como el marcador era de 25-28 (minuto 31). Pero en esos momentos, el más listo de la clase, Juanín, y los trallazos de Costoya y Vieyra acabaron sellando el triunfo leonés.