EL FILANDÓN
«Si León quiere un buen equipo en Segunda tiene que implicarse»
FELIPE LLAMAZARES Y RUBÉN DE LA BARRERA | DIRECTOR GENERAL Y ENTRENADOR DE LA CULTURAL Y DEPORTIVA LEONESA

Ángel Fraguas, Felipe Llamazares, Rubén de la Berrera y Roberto Núñez durante El Filandón de ayer.
PABLO RIOJA | LEÓN
«Orgullosos» y «asimilando aún el ascenso» a Segunda. Así se mostraron ayer el entrenador de la Cultural y Deportiva Leonesa, Rubén de la Barrera, y el director general, Felipe Llamazares, durante la tertulia El Filandón, que organizan Diario de León y La 8. «Estoy feliz sobre todo por la plantilla y por la alegría que se ha generado en la ciudad», remarcó el técnico gallego convencido de que una de las claves del éxito ha sido funcionar «como una unidad» todo el año tanto en el apartado deportivo como en el directivo.
Conscientes de la ilusión existente tras alcanzar el ascenso a la categoría de plata —después de más de cuatro décadas militando en Segunda B y Tercera División— tanto De la Barrera como Llamazares se mostraron prudentes a la hora de hablar del futuro a corto plazo del club. «Ahora toca disfrutar del momento y no olvidarse de que hasta el domingo la temporada no se acaba».
A pesar de ello, el director general admitió que llevan desde el pasado mes de enero haciendo números para la próxima temporada. «Sabemos qué jugadores nos interesan, pero nuestro proyecto también apuesta por la continuidad». Lo que sí quiso dejar claro Llamazares es que la confección de la plantilla para la próxima temporada dependerá de dos cosas fundamentalmente; los beneficios que se generen por los socios y los patrocinadores. «Un equipo de calidad no es barato. Aspire ya apostó por la Cultural, ahora le toca a León decidir si quiere aportar su grano de arena para contar con buenos jugadores o no. Si lo logramos, la plantilla será mejor y podrá competir por estar más arriba», puntualizó.
El objetivo del club para la temporada 2017/2018 es alcanzar como mínimo los 10.000 socios. «Así tendríamos una marcha económica más». En cuanto a los precios, el directivo adelantó que no habrá grandes sorpresas. «Los abonos se van a mover entre premiar la fidelidad, la ubicación dentro del estadio y sobre todo que el coste no suponga un problema para que los aficionados vengan a ver el fútbol».
A nivel deportivo, Rubén de la Barrera tiene claro lo que va a perseguir el próximo año; ganar la mayor parte de los partidos. «La Segunda es una competición tremendamente igualada y mi intención es que la Cultural compita de la misma forma tanto en casa como fuera y ante cualquier rival». Para Llamazares la ecuación se simplifica aún más. «Yo por ahora sólo pienso en ganar el primer partido, no voy a proyectarme más allá, como tampoco lo he hecho esta temporada. La filosofía será la misma. Eso sí, me encantaría que se formara un grupo humano como el de ahora, sano y comprometido». El hombre fuerte de Aspire en León recordó que siempre siguen la misma línea a la hora de fichar jugadores. «Nos fijamos en el aspecto técnico, en lo económico y sobre todo en cómo se comporta en su vida privada, porque al final lo más importante es el compromiso total con el proyecto, que los que vengan lo hagan para sumar».
Las posibles bajas de algunos hombres fuertes de la actual plantilla como Toni Villa y Mario Ortiz preocupan sustancialmente dentro de la directiva del equipo leonés. «Toni tiene contrato con nosotros, pero es cierto que si el Valladolid paga la cláusula de 45.000 euros podrá llevárselo, aunque al final los jugadores militan donde quieren», señaló Llamazares. El caso del centrocampista cántabro es diferente. «Su contrato es con Aspire, así que puede que se quede o que le trasladen a otro de sus equipos». De lo que no duda el director general es de que habrá que tener la cabeza fría a la hora de dar altas y bajas. «Los méritos del pasado no valen, tenemos que ser fríos y pensar en lo mejor para el club».
El que seguro estará al frente del proyecto es Rubén de la Barrera, quien negó que haya recibido ofertas de otros clubes. «Las únicas llamadas que he tenido fueron para felicitarme por el ascenso», confesó entre risas. Líder absoluto dentro del vestuario, el técnico se acordó de los jugadores que menos minutos han disputado esta temporada. «Nunca antes había tenido un grupo humano igual a éste, lleno de gente importante que renunció a los egos. El comportamiento de la gente que jugó poco es digno de elogio». En cuanto a su forma de entrenar, De la Barrera se considera ecléctico. «No tengo un sistema de juego fijo. Me gusta jugar en campo contrario, crear muchas ocasiones pero al mismo tiempo mantener una defensa compacta y sin fisuras». Un claro ejemplo de esa versatilidad del entrenador culturalista quedó patente ante el Barcelona B. «Jugamos a otra cosa, sólo así se puede competir». Apodado como ‘el pequeño Pep’, asegura que la comparación con el actual entrenador del Manchester City «es el mayor piropo» que se le puede hacer a alguien.
Sobre una hipotética Cultural jugando en Primera División, el director general fue todavía más tajante. «No sueño con algo así porque voy paso a paso. Mi verdadero sueño en crear un proyecto de club que se convierta en un movimiento social y cultural en León. Así sí que podremos llegar lejos. Quien no tenga los pies en el suelo se equivoca, no hay que crearse falsas expectativas», subrayó. Sí le gustaría ver a más jugadores leoneses en el primer equipo, pero se quejó —sin dar nombres— de que varios clubes de la capital no permiten que sus juveniles vengan a jugar a la Cultural. «Se está haciendo un trabajo excelente en nuestra cantera, dentro de cinco años se verás los resultados». Sin embargo, Llamazares fue crítico con el trabajo que se está realizando en otras canteras de la ciudad. «Si en 25 años no llegó ningún leonés a Primera División es porque algo falla, o se está entrenando mal o pasa algo», finalizó.