Sello Miñambres, corazón en verde
Una saga en el Atlético Astorga. El club maragato vivirá mañana un día muy especial. También para Miguel Ángel Miñambres, su técnico. Será una jornada muy emotiva por su vinculación a un club en el que jugaron su padre y su hermano, los dos de nombre Felipe..
Felipe y Miguel Ángel Miñambres, padre e hijo. Los dos han jugado en el Atlético Astorga y el segundo es en la actualidad su entrenador. TRANCA
MIGUEL ÁNGEL TRANCA | LEÓN
Miguel Ángel Miñambres vivirá mañana un día muy especial. El entrenador maragato puede hacer realidad un sueño que persiguió desde pequeño, cuando daba sus primeros pasos con un balón: ver a su Atlético Astorga en Segunda División B.
Su alegría será la de miles de aficionados y una ciudad que ansía otra gesta. Pero también la de seres tan queridos para él como su padre y su hermano, los dos de nombre Felipe, que en su día precedieron a Miguel Ángel y a los que en cierta medida tiene en su mente en estos días tan especiales. Miguel Ángel, el más joven de la saga, estará en el césped dirigiendo a los jugadores. Su hermano Felipe, sin duda alguna el jugador que más lejos ha llegado en el mundo del fútbol con ADN astorgano, en la grada. Y su padre en casa, escuchandola radio y haciendo frente a unos nervios que desde hace tiempo le impiden acudir al estadio para no ver afectada su salud.
Precisamente Felipe padre, el primero en vestir la elástica del Atlético Astorga, por aquel entonces CD Astorga, recuerda con orgullo y satisfacción sus años en el equipo de su tierra. Fueron nada menos que 11, en los que vivió momentos buenos y malos, todos ellos escritos con letras de oro en sus recuerdos. «Fueron años en los que crecí como persona y también como jugador», apunta Felipe, que seis décadas después aún mantiene vivas instantáneas que explica como si fueran de hace unos días. «En aquellos años el fútbol se vivía de otra manera. La difusión era menor y además casi, en cuanto a nuestra categoría, sabías que no ibas a vivir de ello», precisa el progenitor de los Miñambres, integrante en su día de la denominada ‘ala infernal’ junto a Veterano. Interior derecho. Y hasta portero cuando hacía falta, Felipe se muestra feliz por los momentos que está viviendo el club y por su hijo Miguel Ángel, «me haría el hombre más feliz del mundo si se asciende y mi equipo puede ser parte de ese éxito», apunta. en su mirada atrás recuerda numerosas anécdotas, algunas como las que le sucedieron en un partido de Tercera frente al Plasencia. «Viajábamos en un coche grande, como se podía, y este se estropeó cuando estábamos a unos kilómetros del destino. El partido peligraba y al final nos paró un camión de ovejas en el que nos montamos. Esa odosea nos costó que nos ganaran 12-0. Pero no se quedó la cosa ahí. A la vuelta nos paró la Guardioa Civil y nos quería montar porque volvíamos más pasajeros en el coche de los permitidos. Un compañero les costó lo que nos había pasado. Ellos consideraron ya que la odisea había sido importante y nos dejaron continuar».
«Fueron muchas anécdotas y un montón de amigos los que forman parte de mi trayectoria en un club que llevo en el corazón. Y en el que con el paso de los años otros Miñambres también destacaron».
Uno de ellos, su hijo Felipe, que llegó a ser internacional con españa y que en la actualidad ejerce como director deportivo del Celta. «Cuando creces y juegas en un club como el Astorga no lo olvidas nunca», precisa Felipe que no ser perderá el partido de mañana. «Cuando he podido he acudido a La Eragudina. Lo hice en el ascenso de hace tres años y volveré a repetir el sábado. Además de identificarme con este club que adoro tendré un doble motivo: que mi hermano es el entrenador», apunta.
Para Felipe, que no pudo ver a su padre como jugador, fue precisamente él quien en cierta medida lo llevó al fútbol y al equipo. «En mi casa siempre se hablaba de fútbol. POr mi padre y luego por nosotros y también por mi tío Antonio Fernández Calvo, que llegó a jugar en La Bañeza y el Salamanca. Y en ese ambiente no era de extrañar que saliéramos nosotros como jugadores. Además el Astorga fue el trampolín que me sirvió para poder jugar en otros equipos y llegar a jugar con la selección española».
Los dos Felipe, padre e hijo, estarán representados en el césped y en un día tan especial por Miguel Ángel, el actual entrenador del plantel verde, de un Increíble Astorga que está a 90 minutos de formar otra página de oro en su historia.
Para el que fuera jugador y ebn la actualidad técnico, «el poder vivir en primera persona un día tan especial es algo que no se puede expresar. Son días de muchas sensaciones, todas ellas felices, que deben desembocar mañana en algo que deseamos miles de personas, el ascenso a Segunda B».
Para Miguel Ángel, «cuando llega este momento miras atrás y recuerdas muchas cosas. Pero sobretodo te acuerdas de todos los que han formado parte de este club. Entre ellos mi padre y mi hermano. Además, el ser de Astorga y haber jugado en este club es algo que hace de estos momentos algo irrepetible».