El capitán blanco repite el mal inicio de la temporada pasada
Es curioso, pero la campaña pasada el central también tuvo un inicio muy complicado en agosto y se prolongó hasta octubre, cuando cometió un penalti que hizo posible el empate de Italia en un partido con España de la fase de clasificación. Era su cuarto penalti, y sexta amarilla, en apenas dos meses de competición oficial, y él retó a aquellos que le culpaban. «Es el típico penalti que se pita uno de 40. A mí, quizá por las últimas acciones, me tienen cogido por la matrícula.
cambio de registro
Habrá que hacer algo para intentar cambiarlo. Estoy orgulloso del partido, no del penalti, pero toca seguir. Los errores nos pueden pasar a todos. La envidia (a los españoles) nos puede y aquí la admiración se ve por cada paso que vas dando. Ya lo he dicho, que disfruten los que tengan que rajar, porque con el tiempo, como ha pasado muchas veces antes, acabarán callados», dijo. En A Coruña, tras convertirse en récord liguero, dejó esta reflexión: «El Madrid está generando ahora mucha empatía», pero cree que «otros muchos no dormirán bien» por esos éxitos.