FÚTBOL | SEGUNDA B

La Deportiva entra en barrena

Talavera 2 - SD Ponferradina 0 / El equipo berciano iguala con los puestos de descenso a Tercera tras caer en Talavera de la Reina en una mala segunda parte de los de Terrazas

Cristian Fernández, que en su día fue jugador de la Ponferradina, redondeó el marcador para el Talavera en los minutos finales del partido. MANUEL REINO

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

á. ortiz | talavera de la reina

La Ponferradina se volvió de vacío de su visita a tierras talaveranas (2-0) después de caer derrotada en un choque en el que los de Terrazas pudieron haber puesto el partido de cara tras dos grandes ocasiones que malgastó en la primera mitad. Pero, en la segunda parte, los bercianos se vieron incapaces de superar el centro del campo local y de crear oportunidades de gol, y más después de que sufrieran la expulsión de Álvaro Moreno por doble tarjeta roja.

A tenor de lo que era la previa no parecía posible que el resultado final fuera tan favorable a los locales, y más cuando en los primeros minutos del choque la igualdad era la nota imperante. De hecho, parecía que los de Terrazas tenían la manija del partido y que podían crear mucho peligro a su oponente. De todas formas, si hablamos de llegadas, fue el Talavera el que antes inquietó a su rival. Cristian, que fue uno de los más peligrosos de su equipo a lo largo de todo el encuentro, fue el primero en meter miedo, pero no llegó por milímetros a un centro que se habría convertido, salvo sorpresa, en el primer tanto.

Tardó en llegar la primera intentona visitante pero casi fue la vencida. Faltó muy poco para que Cidoncha batiera a Machuca tras gran pase de Néstor, pero el delantero de la Ponferradina no pudo superar al guardameta blanquiazul. Era, de todas formas, consecuencia de un mejor juego visitante. La segunda oportunidad de los, en esta ocasión, amarillos, fue de nuevo para Cidoncha. Cuando todo parecía indicar que iba a ser el primer gol visitante, una carga de San José impidió que aquel pudiera rematar con la fortuna requerida, enviando su disparo por encima del larguero mientras el jugador deportivista reclamaba penalti.

Tras el descanso, pareció que el Talavera saltó al césped con la idea clarísima de que debía conseguir por fin su primera victoria y la Deportiva pareció asumir el rol de esperar y sorprender a la contra, aunque esto se quedó más en teoría. Desde luego, en los primero minutos ese pretendido dominio talaverano fue real porque se empeñaron en cercar la meta de Dinu en busca de su primer gol de la temporada en su feudo. Jorge por dos veces y Melchor no lo lograron por muy poco. La Ponferradina parecía desarbolada, sin capacidad de oponer la batalla que con mucha fiabilidad había planteado en la primera mitad del partido.

Jorge volvió a tener el uno a cero en sus botas pero el travesaño se empeñó en evitarlo cuando la grada casi estaba celebrando el tanto. Su remate fue desviado por un defensa cuya trayectoria acabó impactando en el larguero de un ya superado Dinu.

No fue ahí pero el gol, por fin, llegó pasada la hora de partido. Fue merced a un penalti cometido por Álvaro Moreno que, para más inri, vio la segunda tarjeta amarilla y tuvo que abandonar el césped. Los nervios no le fallaron a Espinar que, con toda la templanza del mundo, inauguró el casillero de goles blanquiazules. A la par, se convirtió en un jarro de agua fría para los amarillos, que se veían por debajo en el luminoso, con un jugador menos y sin argumentos futbolísticos para revertir esta situación.

A pesar de los cambio, Terrazas no dio con la tecla y, aunque el Talavera le cedió la pelota a los suyos, éstos no fueron capaces de hacerla transitar hacia las zonas en las que se genera el peligro. Cristian y Jorge rondaron el gol para los locales, pero no tuvieron la fortuna en primera instancia que sí tendría después el primero de ellos en hacer el segundo y, a la postre, definitivo. Una buena contra local, acabó con un mano a mano de Cristian con Dinu, el cuál no pudo hacer nada para evitar el tanto.

Cargando contenidos...

Pudo haber caído alguno más en el casillero ponferradino, pero los locales ya habían gastado todas las balas que tenían en el cargador y el marcador ya no se movería hasta el final.