BALONMANO | CHAMPIONS
El Ademar sigue vivo en Europa
Abanca Ademar 32 / Dinamo Bucaresti 29 - El equipo redobla su apuesta por el juego eléctrico y directo y derrota al Bucaresti para aferrarse a la Champions
El técnico Rafa Guijosa, muy feliz al final por la victoria, felicita en el centro de la cancha a su plantilla por el gran esfuerzo ante el Bucaresti. SECUNDINO PÉREZ
georgino fernández | león
Si alguien dio por muerto al Abanca Ademar en Europa se equivocó. Por completo. El equipo leonés sigue vivito y coleando y con todas las opcines abiertas para la machada de pasar a la siguiente ronda dejando atrás a equipos que le triplican en presupuesto. Su victoria de ayer ante el Dinamo Bucaresti (32-29) coloca al equipo de Rafa Guijosa (a expensas del resultado de hoy entre el Skjern y el Kadetten) como segundo de grupo con seis puntos y un horizonte en Champions muy abierto.
Sin temor a exagerar el partido de ayer fue sin duda con el que más ha disfrutado la afición en bastante tiempo. El Abanca Ademar ha aprendido de sus errores y como ya hiciera en liga ante el Teucro frente al Bucaresti redobló su apuesta por el juego directo, eléctrico y muy físico. La receta es sencilla: menos táctica y más juego franco buscando la portería con todos.
Sin duda el equipo lo agradece y jugadores como Juanjo Fernández especialmente hasta el punto de que el manchego fue durante casi los sesenta minutos el arma letal del Ademar en ataque con nueve tantos.
Y Simonet deslumbró
Pero si hay que destacar un gol fue el que marcó Sebas Simonet con amenaza de pasivo a falta de poco más de un minuto para el final y con los rumanos a un solo gol de distancia: 30-29.
Su compatriota Vieyra le avisó de que ya no podían dar más pases. Había que lanzar y Simonet fue valiente: saltó y dio un giro sobre sí mismo en una acción que descentró al portero rumano Irimus y aunque la bola salió un poco tocada se coló en la portería asegurando el partido provocando una convulsión de alegría en la grada.
Fue la guinda a todo el esfuerzo colectivo que ayer hizo el equipo leonés para derrotar de nuevo al Dinamo —ya lo habían hecho en Bucarest— y también para culminar su particular semana de resurrección. El Ademar dominó todo el partido, mandó siempre en el marcador sobre todo en la primera mitad y aunque el Bucaresti se acercó y presionó en la segunda supo manejar las situaciones más complicadas.
El cambio táctico de Guijosa relegando la táctica por el juego directo es un acierto. El equipo juega sin esa ansiedad que parecía atenazarle y todo es mucho más sencillo.
Evidentemente hay mucho desgaste porque ya no hay cambios ataque-defensa. Ahora los que defienden atacan también y además con velocidad. Pero Guijosa hace muchas rotaciones para mantener el ritmo y eso está permitiendo tener más protagonismo a todos. Ayer jugadores como David Fernández o Acacio dieron motivos para tener más minutos sin duda, al igual que Jaime que formó un gran tándem con Mario López en los extremos. David relevó con garantías a Vieyra que ayer fue también uno de los jugadores más determinantes en el triunfo.