EHF Champions League GROUP C
El Skjern despierta al Ademar
Mario López lideró al equipo en la primera parte con cuatro goles. FERNANDO OTERO PERANDONES
Abanca Ademar 26 Skjern 31 El equipo danés, liderado por Myrhol, complica el sueño europeo de los leoneses, obligados a ganar en Noruega el próximo domingo
sergio c. anuncibay | león
El Abanca Ademar tendrá que jugarse la clasificación para la siguiente ronda de la Liga de Campeones ante el Elverum en Noruega. Los leoneses llegan con opciones a la última jornada de la fase de grupos, pero ya no dependen de sí mismos. Necesitan que el Gorenje no puntúe en la pista del Skjern danés, que ayer fue un rival imposible para el equipo que dirige Guijosa (26-31).
Los daneses demostraron en el Palacio porqué lideran la tabla en solitario. Ofensivamente tienen un potencial tremendo. De poco sirvió la intensidad con la que el conjunto local afrontó el choque. Lo dieron todo sobre el parqué, pero enfrente chocaron contra un Skjern sobrado de recursos en cada una de sus líneas. Carou y Juanjo trabajaron a destajo en seis metros para cerrar los espacios y evitar así que le llegaran bolas a uno de los mejores pivotes de la competición.
Lo consiguieron al principio pero ese esfuerzo pasó factura en la segunda parte, donde el noruego Myrhol dio un auténtico recital. Acabó el partido con diez goles, siete de ellos tras el descanso.
También se salió ayer el lateral Sondergaad, que bombardeó a Cupara y Biosca hasta en ocho ocasiones. Cuando el Ademar conseguía pararlos, aparecía por el otro costado Olsson. Y, por si fuera poco, los palos y las intervenciones de Nielsen acabaron por desnivelar el encuentro.
Hasta en seis ocasiones se estrelló el conjunto leonés con la madera. Mientras, los daneses no fallaron en los momentos más delicados y encararon los últimos dos minutos con tres goles de ventaja que resultaron definitivos.
Y eso que el encuentro arrancó de cara para un Abanca Ademar que salió del túnel con el cuchillo entre los dientes. Impuso un ritmo muy alto, sin cambios en las transiciones, para sorprender a la defensa del Skjern. Ese ímpetu condujo al equipo local hasta su ventaja más amplia, cuando apenas habían transcurrido doce minutos. Cuatro goles de Mario López pusieron en el marcador un esperanzador 7-4 que obligó a Ole Norgaard a pedir un tiempo muerto que tuvo su efecto.
Tras la reanudación, los de Guijosa estuvieron más espesos en ataque y dos lanzamientos mal elegidos devolvieron la igualdad al partido, después de que Sondergaar (7-7) entrara con demasiada facilidad hasta prácticamente la línea de seis metros.
Cada acción ofensiva era un suplicio. Las dos defensas imponían su jerarquía y los porteros, de ambos lados, sacaron varias bolas para evitar que el contrario cogiera ventaja. Todo seguía en el aire, aunque el conjunto nórdico enfilara los vestuarios uno arriba (12-13), después de varios fallos, y algún que otro palo, del Ademar, que hizo un sacrificio titánico para mantener en el aire el desenlace hasta prácticamente la agonía del compromiso.
De hecho, encararon la segunda parte igual de enchufados y una buena acción de Carou permitió al Ademar lanzar un contragolpe que ejecutó Gonzalo Pérez (13-13), aunque el empate duraría poco, porque dos goles de Myrhol pusieron de nuevo el partido cuesta arriba.
Aún así, los de Rafa Guijosa, a veces con más corazón que cabeza, mantuvieron un intercambio de golpes que, a pesar de que nos les beneficiaba, evitó que los daneses abrieran una brecha importante.
Incluso, estuvieron cerca de arañar al menos un punto, pero el vendaval ofensivo del Skjern arrancó de cuajo las esperanzas del bloque ademarista, que no aprovechó dos exclusiones seguidas de Jesper Konradsson.
Myrhol, en cambio, era infalible. Entre él y Sondergaar amargaron la tarde al conjunto local, que ya perdía de tres (18-21) en el minuto trece. Tuvo que aparecer Costoya para apretar un compromiso que pudo cambiar a quince minutos del final.
Una parada soberbia de Biosca tras un lanzamiento desde los siete metros de Eggert convirtió el Palacio en una auténtica caldera cuando el Abanca perdía de dos (21-23). Además, en la acción siguiente, Costoya firmó al borde del pasivo un tanto que supuso el 22-23 con más de diez minutos por delante.
Pero al Skjern no le temblaron las piernas. Todo lo contrario. Entre el pivote y los laterales destrozaron el buen trabajo de un Ademar que completó un partido muy serio, aunque acabara frustrado. Es evidente que el conjunto danés está un peldaño por encima del resto. Habrá que ver ahora si acreditan su condición de favorito en la última jornada ante el Gorenje. Solo así los de Guijosa podrán alcanzar la siguiente fase de la Champions, siempre y cuando ganen al Elverum.