JULIO ALBERTO MORENO EX JUGADOR DEL BARCELONA Y LA SELECCIÓn ESPAÑOLA
«Aragonés y Cruyff me marcaron como jugador... y enseñaron mucho»

Julio Alberto visitó Astorga para hablar a la Peña Maragata de su vida y pasión por el fútbol. F. OTERO PERANDONES
MIGUEL ÁNGEL TRANCA | LEÓN
Lleva el fútbol en su ADN. Para él lo ha sido todo y por eso, tras colgar las botas en 1991, siguió vinculado a él. Y durante muchos años al FC Barcelona, club con el que logró sus mejores éxitos con dos Ligas, tres Copas del Rey y una Recopa. Ayer hizo escala en Astorga respondiendo a la llamada de la Peña Maragata del club blaugrana (el martes lo hará en El Corte Inglés de León) para contar sus experiencias personales, las que han marcado su vida tanto dentro como fuera de un campo de fútbol, recogidas en su libro ‘Nunca recordaré haber muerto’.
—Para un deportista de élite el abrirse a la gente para contar sus experiencias, ¿resulta duro?
—A veces puede serlo, pero lo importante es poder ayudar con tus experiencias a los demás. En mi libro pretendo huir de cosas desagradables y mostrar que en la vida de todo se aprende y que con esfuerzo y tesón puedes superar momentos duros. Hay que ser positivos a pesar de que a veces la vida parece que te está jugando una mala pasada.
—De los errores, ¿se aprende?
—En la vida todo el mundo se equivoca. En su día a mí me dio una lección muy importante una persona que me marcó mucho, Luis Aragonés. En un partido por mi culpa encajamos dos goles, ambos en propia puerta. Eso me llevó al banquillo. Además me dijo que tomara notas durante dos encuentros. Luego me preguntó si mis compañeros habían cometido fallos en ambos partidos. Le dije que sí. Y también si sin mí el equipo funcionaba. La respuesta fue también afirmativa. Y con su sabiduría y franquedad me espetó ‘por eso tu ni nadie son imprescindibles, todos nos necesitamos y todos alguna vez en la vida cometemos fallos que hay que sumir y mirar hacia adelante’. Eso me marcó mucho.
—De todos los entrenadores que ha tenido, ¿con quien se queda?
—Sin duda con Luis Aragonés y Johan Cruyff. Tanto por su faceta como entrenador como personal.
—Como jugador dejó su impronta especialmente en el Barcelona y en la selección. Ese fútbol del que fue protagonista, ¿ha cambiado mucho?
—En todo. Incluso en el vestuario y en la forma de relacionarse. El fútbol en cierto modo se ha convertido en una empresa. Pero hay algo que no ha variado, que es la pasión.
—¿Se pueden hacer amigos en el fútbol o cada uno, y sobretodo cuando se llega a la élite, va a lo suyo?
—En mi caso y como experiencia personal creo que sí. Yo he hecho muy buenos amigos en el fútbol. Y entre los compañeros que compartíamos vestuario. Es cierto que con unos más que con otros pero lo que sí he tenido siempre claro es que siendo amigos la unión, y por ende los resultados, salen ganando.
—Jugó en el Barcelona junto grandes estrellas y también ante rivales que han dejado huella en el fútbol mundial pero, ¿nunca se le ha pasado por la cabeza el pensar si pudiera jugar a día de hoy al lado de los Messi, Iniesta...?
—Afortunadamente he jugado junto a Maradona, Schuster, Carrasco, Víctor o Migueli y ante rivales como Sócrates, Zico o Platini. Cada época es distinta pero en la nuestra también había estrellas que admirar por su juego. Ni unos son mejores que otros, cada uno en su etapa.
—Hace años se sacó el carnet de entrenador, ¿no echa de menos poder dirigir a un equipo?
—Sin duda. Y espero hacerlo lo más pronto posible. He decidido volver a vivir a Asturias después de muchos años y espero encontrar pronto un equipo.
—En los últimos tiempos y en ciertos clubes, la política ha pasado a formar parte de su rutina, ¿como lo ve?
—El deporte debe ser deporte. Y el fútbol, fútbol. Estoy contra la política en el fútbol y ya lo ha expresado en varias ocasiones. No me cabe en la cabeza. El fútbol debe ser limpio y no tener condicionantes que no le benefician en nada. Y con la aparición de la política en algunos clubes y estadios se está haciendo un daño tremendo. Por eso hay que evitar que la política haga acto de presencia. No ayuda en nada, sino todo lo contrario.
—Astorga, el martes León... su vinculación con las peñas del Barcelona es y ha sido siempre muy importante.
—Puedo decir con orgullo que soy la única persona del área social del Barcelona que conoce a todas las peñas. Y de todas estoy tremendamente agradecido. Son el auténtico pulmón del club, aquellos que además hacen de mejor embajador. Me gustaría que más jugadores se acercaran a ellas porque poder sentir su cariño es admirable y enriquecedor.
—Hablando de jugadores y como jugador que fue, tanto de su época como de la actual, ¿a cual considera el mejor del mundo?
—Yo jugué con grandes y excelsos jugadores pero sin duda alguna para mí el mejor tiene un nombre, Leo Messi. Es único.