BALONMANO. TORNEO INTERNACIONAL
España luce fondo de armario
La espectacular actuación de Rodrigo Corrales, apoyado por una gran defensa en los momentos decisivos, le basta a la selección para deshacerse de Bielorrusia.
El internacional español Dujshebaev pugna por un balón con el jugador bielorruso Karvatski. SALVADOR SAS
d. m. g. | pontevedra
Los Hispanos debutaron con victoria en el Torneo Internacional de España que se celebra hasta el domingo en Pontevedra. La selección que dirige Jordi Ribera derrotó por 35 a 30 a la de Bielorrusia y hoy, a partir de las 20.30 horas (Teledeporte), se enfrentarán a la Argentina del leonés Manolo Cadenas, que también superó a Polonia en la primera jornada de un torneo que al combinado nacional le sirve para preparar el Europeo de Croacia.
El primer test serio dejó buenas sensaciones en un equipo que lució fondo de armario antes del debut en la competición continental el próximo 13 de enero frente a Bielorrusia.
Después de la concentración de Zaragoza y de unos días de descanso por la Navidad, a le costó meterse en harina.
La espectacular actuación de Rodrigo Corrales —por encima del 40 por ciento de paradas en los 30 minutos que disputó— y una notable mejoría defensiva le bastaron a la selección para acabar con la resistencia de una combativa Bielorrusia (35-30), que mandó en el partido hasta el minuto 23 (11-14).
A partir de ahí, España, que había pagado caro su prueba de jugar sin portero, ganó en intensidad defensiva, lo que sumado a las paradas de Gonzalo Pérez de Vargas se tradujo en un parcial 7-2 en los últimos siete minutos del primer tiempo (18-16, descanso).
El comienzo no fue bueno, con un juego demasiado lento para abrir la intensa defensa 6-0 con la que empezó Bielorrusia. Buscó Jordi Ribera solucionar los problemas ofensivos jugando con dos pivotes y sin portero, pero la táctica no resultó (6-9, minuto 15).
El seleccionador español pidió tiempo muerto. Metió en pista a Cañellas y recurrió a una defensa menos presionante para frenar a la primera línea bielorrusa. España se acercó (9-10), pero de nuevo varias pérdidas de balón oxigenaron a su rival pese a una exclusión de Yurinok (11-14, minuto 23).
Pero cuando peor estaba el panorama apareció la España de siempre: defensa y contraataque. Así cimentó su victoria el equipo español, que se convirtió en un vendaval en el arranque del segundo tiempo, apoyándose en la exhibición del portero del PSG Rodrigo Corrales.
Sus paradas y un juego mucho más rápido dieron a España una ventaja de seis goles cuando aún no se había cumplido el minuto cinco del segundo periodo (22-16, minuto 33).
Bielorrusia era incapaz de superar al portero gallego y la ventaja crecía con el paso de los minutos (26-18, 33-26). En la recta final, la selección se dejó ir y su rival lo aprovechó para maquillar el resultado.