el detalle
Sobró la segunda mitad del partido
La segunda mitad fue un trámite que acabó en verbena. Los madridistas se relajaron del todo, ya sólo con el PSG en sus mentes, y los donostiarras se conformaron con que el ridículo no fuera mayor o con maquillar mínimamente la derrota. Se acercaron pronto en un par de remates de Juanmi, el primero que golpeó en el palo y el segundo parado por Navas.