Necesidad de ganar
Llega otra nueva jornada a disputar en el Reino de León, convirtiéndose en una nueva final para el conjunto culturalista, y con la necesidad cada vez más apremiante de conseguir la victoria, para reducir distancias con los equipos que están luchando en esa zona peligrosa para lograr la permanencia. Hay mucho que sumar para llegar a ese objetivo, los partidos van pasando y las posibilidades se van reduciendo, por lo que se hace más que necesario que las victorias empiecen a hacer acto de aparición.
Cualquier rival a estas alturas de temporada es peligroso, y se juega el ser o no ser dentro de su objetivo previsto, con lo cual los puntos son doblemente difíciles de conseguir. El Real Zaragoza es uno de los gallitos de esta categoría, aunque la clasificación no lo refleje como tal y se está jugando su futuro. Nadie regala nada y en estos partidos, convertidos en finales, es donde el equipo como tal debe aparecer para confirmar su valía y resolver este tipo de situaciones, que demuestren que la Cultural ha venido para quedarse, y no parecer un invitado de forma fugaz.
Los aficionados deben seguir respondiendo y hacer del Reino una caldera que lleve en volandas al equipo. Es uno de los últimos cartuchos que no se puede desaprovechar, sin mirar la entidad del rival, porque cuando la necesidad es primordial, no queda otra que darlo todo en el terreno de juego para lograr un trabajado triunfo.
Los errores partido a partido han sido la consecuencia de que la Cultural se encuentre en esta situación, y ahora es el momento de revertirlos, porque el pasar de la gloria al infierno se decide por mínimos detalles. La mala suerte en treinta y dos jornadas no es ninguna disculpa, y menos decide nada, porque está repartida para todos los equipos, con lo cual de lo que se trata es de no repetir fallos fundamentales del abc del fútbol y cambiar el chip en los momentos claves. Este deporte está hecho para asumir responsabilidades, y esas hay que realizarlas y demostrarlas dentro del terreno de juego, y al final se verán las consecuencias. El tiempo será testigo.