«Es el día más feliz de mi vida»
El Madrid presenta a Lopetegui como su técnico en un acto en el que el exseleccionador calificó su despido de la Roja como «el peor momento vivido tras la muerte de mi madre».
Lopetegui posa junto a Florentino Pérez con la camiseta del Real Madrid, su nuevo destino. MARTÍN
ÓSCAR BELLOT | MADRID
«Ayer fue un día, posiblemente desde la muerte de mi madre, el más triste de mi vida, pero hoy es el día más feliz de mi vida». Con estas palabras evidenció Julen Lopetegui la tormenta emocional que ha vivido desde que el martes se anunciase su fichaje por el Real Madrid hasta su puesta de largo ayer como nuevo técnico de la entidad de Chamartín: 48 horas vertiginosas en las que ha pasado de afrontar con tremenda ilusión la responsabilidad de tratar de llevar a la selección española a la conquista del Mundial de Rusia a tomar el testigo de Zinedine Zidane como timonel del club más laureado de la historia.
Dos semanas después de que Zidane anunciase por sorpresa su renuncia a seguir como técnico tras alzar tres Champions consecutivas, el Real Madrid presentó al sustituto del marsellés. Lopetegui apareció pasadas las 19:00 horas en el palco de honor del Santiago Bernabéu junto a Florentino Pérez. Habían transcurrido dos días del bombazo que supuso el anuncio de su incorporación al banquillo para las tres próximas temporadas y día y medio desde su despido fulminante como seleccionador español por parte del presidente de la Federación Española de Fútbol (FEF), Luis Rubiales, que se sintió traicionado por el técnico y que optó por finiquitar su contrato y encargar el mando de La Roja a Fernando Hierro en plena antesala del Mundial de Rusia.
Cansado todavía por el largo viaje desde Krasnodar, de donde salió el miércoles primero rumbo a Moscú para coger el segundo vuelo, ya con destino al aeropuerto de Barajas, en el que aterrizó al filo de las 5 de la madrugada de ayer, Lopetegui visitó la sala de trofeos, rubricó su contrato con el Real Madrid y a continuación tuvo una puesta de largo digna de las grandes apuestas del club, que confía en mantener con el guipuzcoano la exitosa senda de las últimas campañas. Triste todavía por lo sucedido en tierras rusas pero ilusionado por el regreso a la que fuera su casa -primero como tercer portero del primer equipo, posteriormente como jefe de los ojeadores internacionales del club entre 2006 y 2008 y a continuación como entrenador de un Castilla en el que militaban Nacho, Cheryshev o Marcos Alonso-, el preparador vasco se mostró consciente de la responsabilidad que afronta pero convencido de su capacidad para superar un desafío mayúsculo. «Sé al club que vengo, sé que es la máxima exigencia», afirmó el preparador de Asteasu, que prometió «luchar por estar a la altura de la historia del club e incluso por mejorarla». «Me siento capacitado para tamaña aventura», sostuvo el exseleccionador español, que dijo sentir ya «esa fuerza y esa energía que acompaña al Real Madrid».
Lopetegui, que estuvo acompañado por su mujer y sus hijos, aseguró que pondrá todo lo que esté en su mano para «seguir creciendo futbolísticamente» y «gestionar el gran patrimonio de jugadores» con que cuenta el Real Madrid a fin de «llegar a las cimas más altas» «El Madrid aspira a ganar todo y aspiraremos a ganarlo todo», recalcó el ya entrenador del Madrid.