El cursillo acelerado en el banquillo de Hierro
El estreno del seleccionador pudo ser un calvario, pero subrayó cómo sus jugadores levantaron la cabeza cuando Portugal se puso por delante
El seleccionador de España, Fernando Hierro, (dch), y su ayudante Albert Celades tras el entrenamiento celebrado hoy, 16 de junio de 2018, en Krasnodar.
No podía pedir más. O tal vez sí, porque a fin de cuentas a punto estuvo de llevarse el partido. Fernando Hierro recibió anoche en el estadio de Sochi un curso acelerado de banquillo, esa experiencia que todos le echaban en falta tras la fulminante destitución de Julen Lopetegui. Parte de las miradas estaban puestas en él, pero salió del paso y fue un alumno aplicado en un emocionante duelo con el campeón de Europa, un examen difícil en el los jugadores de La Roja se vieron por detrás en dos momentos cruciales, nada más empezar y al final del primer tiempo, pero no se rindieron. Esos dos momentos pudieron haber convertido el accidentado debú de Hierro como técnico de la élite en un calvario. "Pero hemos levantado la cabeza cuando ellos se pusieron por delante", destacó nada más concluir el partido, sin dejar de lamentar que Cristiano, madridista como en el pasado lo fue él, igualara el encuentro a tres después de que España se hubiera rehecho y "justo cuando mejor estábamos jugando".
"Nos viene bien el resultado", zanjó el hoy exdirector deportivo de la selección española. "Vamos a ganar en confianza", agregó a los informadores tras haber dirigido a sus hombres en pie y sin chaqueta por el calor, escoltado por Albert Celades, gesticulando y exigiendo intensidad en algunas fases del partido. "Hemos dado un paso importante", subrayó el preparador, a quien a comienzos de esta semana ni se le pasaba por la cabeza ver el primer partido del Mundial desde el césped de Sochi. "El equipo ha peleado, ha mostrado personalidad. No ha dejado de creer en ningún momento", destacó el flamante seleccionador en su debut.
"Todos en general" Preguntado por el protagonismo de Diego Costa, cuyo rendimiento con La Roja tantas veces había sido criticado y que anoche marcó dos veces, reconoció que "ha estado bien", pero el entrenador se apresuró a extender esa misma valoración a todos sus compañeros. "Todos en general han estado bien", señaló para dejar constancia del valor que concede al grupo de La Roja, convulsionado por la marcha de Lopetegui a tres días del enfrentamiento contra Portugal. "Estamos contentos; ha sido un buen inicio, ojalá sigamos en esta línea", declaraba Hierro, consciente de que cruzó un difícil umbral en circunstancias más que complicadas: un penalti en contra nada mas empezar y un error garrafal en la puerta.
Pero Hierro, que sonrió aliviado cada vez que Diego Costa igualó el marcador, recalcó que fue la fe de la selección la que salvó el partido y en cierto modo le sacó adelante a él. "Quiero mandar un mensaje de confianza a la afición. Lo vamos a intentar con todas nuestras fuerzas", había advertido el entrenador la víspera del choque. Y La Roja cumplió lo prometido, con él en primer plano, al borde del césped e incluso en algún momento tratando de contener a Cristiano. Y también muy atento cuando el astro portugués lanzó despectivamente un balón a Jordi Alba en la banda.
"No era fácil", recordó Fernando Hierro con el 3-3 en el marcador de Sochi. La primera etapa, la que podía haber descarrilado, se saldó con una igualada que al técnico le dejó un buen sabor de boca por la actitud que apreció en sus jugadores. "Levantamos la cabeza", recalcó el técnico en uno de los días más difíciles de su vida.