GRUPO G
Bélgica busca un triunfo solvente para confirmar su rol de alternativa
I. GONZÁLEZ/J. MARTÍN | MOSCÚ
«Todos siempre esperan mucho de Bélgica. Que siempre juguemos perfecto, que tengamos el 80 por ciento de posesión, que disparemos 50 veces a puerta y marquemos 40 goles». ¿Puede Bélgica responder a las expectativas? Eden Hazard, la estrella de los Diablos Rojos se queja del nivel de exigencia al que se somete a su selección, un compendio de grandes jugadores, estrellas en sus clubes, que no acaban de cuajar cuando se reúnen.
Porque, por nombres, la selección belga debería estar entre las favoritas. Pero su pasado le persigue, acostumbrada a fallar cuanto mayores son los halagos.
Ahora, llega a Moscú, obligada a corroborar contra Túnez (14.00 horas, Cuatro), la buena imagen dada en la jornada inicial, cuando goleó a Panamá dando la impresión de que éste puede ser su torneo.
Túnez, mientras, afronta el partido con la necesidad imperiosa de puntuar si no quiere correr la suerte de las otras tres selecciones árabes del mundial, eliminadas en la segunda jornada. Los norteafricanos mostraron mejor cara frente a Inglaterra que sus compañeros de cultura. Aunque frente a Bélgica necesitan más.