ÁNGEL RIVERO ■ NUEVO PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN DE LUCHA LEONESA
«La lucha ha perdido dos años y ahora toca situarla donde merece»
Ángel Rivero estará al frente de la Federación de Lucha Leonesa a partir del 2 de julio.
El 11 de junio el Tribunal del Deporte de Castilla y León ponía fin a un proceso electoral de duración record (más de dos años). El máximo tribunal deportivo autonómico reconocía derechos a los asambleístas excluidos por acuerdo de la Junta Electoral federativa y devolvía validez a la asamblea de 14 de febrero, en la que Ángel Rivero fue elegido presidente por 26 votos a 9 del otro candidato, Vicente Martín.
—Han pasado casi cinco meses de la asamblea en que fue elegido presidente. ¿Considera que este tiempo se puede dar por perdido? ¿Cómo afecta esto a la planificación de la temporada de verano que debería comenzar ya?
—Si, por supuesto, es una cuestión que ya señalamos cuando Vicente Martín presentó el recurso ante la Junta Electoral. Y no sólo es que se puedan dar por perdidos estos cinco meses, sino que además las repercusiones, como todos sabemos, son dramáticas: nos hemos quedado sin Liga por equipos, sin Liga de campeones, los luchadores seleccionados y el entrenador no acudieron a las luchas celtas e incluso la Liga de verano se está viendo afectada. En lo que respecta a la planificación de la temporada, es evidente que el objetivo va a ser salir del paso. En estos cinco meses se podrían haber realizado grandes avances en lo que al programa electoral se refiere. Ahora tendremos que tirar con la herencia que nos dejan sin posibilidad de realizar cambios en los reglamentos o desarrollar cursos de árbitros, entre otras cuestiones.
—Este ha sido un proceso interminable, con dos bandos claramente definidos pero donde parecía que una mayoría de la lucha siempre estuvo de su parte. ¿Sintió ese apoyo?
—En todo momento. El trabajo y la ilusión de este grupo ha sido ejemplar, y eso nos ha llevado a conseguir los objetivos marcados. Todos los directivos y luchadores pertenecientes a una gran mayoría de los clubes de Lucha Leonesa teníamos muy claro las metas que queríamos alcanzar.
—¿Cómo interpreta el comportamiento de la junta electoral federativa en este proceso?
—Llevamos mucho tiempo haciendo nuestras propias interpretaciones del comportamiento de la Junta Electoral, atreviéndonos incluso a predecir y a aventurar lo que era obvio que iba a suceder. Ahora ya no es necesario tratar de explicar su comportamiento, los hechos hablan por sí solos. Parece obvio que una Junta Electoral a la que el Tribunal autonómico del Deporte ha sacado los colores y ha deslegitimado hasta en tres ocasiones no es el mejor ejemplo de un órgano cuyo principal objetivo es el de velar por el cumplimiento de la legalidad. El abogado Francisco del Río es el mayor responsable de toda esta situación en la que nos encontramos, y tomaremos las oportunas medidas legales contra él y contra su Junta Electoral.
—¿Cómo califica la actitud de su oponente, Vicente Martín?
—Ya he tenido la primera conversación con él. Desgraciadamente no fue para darme la enhorabuena y ponerse al servicio de la Lucha, como había afirmado que haría en el pasado. Me hubiese encantado que esta hubiera sido una ‘batalla’ limpia. Sin embargo, eso es imposible con una persona que en las elecciones tenía sentado a la derecha a un desconocido que trataba de suplantar la identidad de uno de los asambleístas, por poner un ejemplo. Desde el minuto cero dejamos claro que no queremos saber nada de gente que nos quiere hacer trampas y engañar y que esta haciendo un daño tremendo a la Lucha por intereses particulares. Nos seguimos preguntando cual es la verdadera razón que mueve los actos y los comportamientos de Vicente Martín.
—¿Ha podido entablar contacto ya con la federación, sabe ya cuándo se producirá el traspaso de poderes?
—En teoría el traspaso de poderes debería producirse quince días después de que la Junta Electoral hubiese recibido la notificación del Tribunal del Deporte. Y esa fecha será el 2 de julio. La totalidad de los veintiséis recurrentes ya hemos recibido dicha notificación.
—Estamos ante una competición de verano que hay que encarar ya. ¿Cómo afrontan ese reto? ¿Les dará tiempo a prepararse?
—Como ya he comentado anteriormente se trata de una competición que debido a las circunstancias vamos a tener que afrontar en gran medida con la herencia que nos han dejado y sin la posibilidad de realizar variaciones en el reglamento. Consideramos que no sería lícito cambiar el mismo a mitad de competición. No obstante, sí que intentaremos en la medida de lo posible, introducir cambios que no afecten al desarrollo de la competición en aspectos como la puesta en escena o la utilización de medios audiovisuales.
—Hace unos meses nos decía que tenía prácticamente perfilado su equipo. ¿Puede darnos algún nombre ya?
—Sí, así es. Tanto la Junta directiva como los responsables de cada una de las principales áreas ya están prácticamente definidos. No obstante, dejamos la puerta abierta a todo el que quiera colaborar con la lucha. Serán bienvenidos. Con respecto al tema de adelantar nombres preferimos esperar a la toma de posesión, ya que posteriormente serán presentadas todas las personas que formarán parte de este nuevo proyecto.
—Con todos los condicionantes que se dan ahora mismo. ¿Se ve capaz de cumplir su programa íntegramente?
—No, imposible. Quizá ni en cuatro años sería posible desarrollar la totalidad del mismo. Se trata de un programa muy amplio y completo que recoge medidas tanto a corto como a largo plazo. Hay aspectos, como los relacionados con la formación, promoción y difusión del deporte, que precisan de una continuidad en el tiempo para conseguir resultados. También se hace necesaria la buena predisposición de otras entidades y organismos. No es un proceso sencillo. Lo que sí prometemos en honradez, trabajo e intentar cumplir con el mayor número de compromisos de nuestro programa. En cualquier caso, tratar de desarrollar todo nuestro programa en apenas dos años es una utopía.
—Desde su grupo se han mostrado siempre muy críticos con la gestión de los dos ex presidentes anteriores: Francisco Escanciano y Juan Carlos Balbuena. A su Juicio, ¿cuál cree que fueron los principales errores que cometieron en su gestión?
—¿Errores? El funcionamiento en sí de la federación lleva muchos años siendo un error. No se respetan los Estatutos, no se presentan cuentas, no se respeta a la Asamblea General (que es el órgano supremo y soberano de la Federación), se utilizan todo tipo de trampas y artimañas en el proceso electoral, se debe dinero a los luchadores, monitores, árbitros… En fin, sin palabras.
—Su grupo es de renovación, ¿afectará esa circunstancia a estamentos como el arbitraje o lo técnicos? ¿Tiene previsto algún cambio a corto plazo?
—Sí, por supuesto. En primer lugar y como ya señalamos en el programa electoral vamos a contar con la figura del controlador/arbitral. Esta persona será el presidente del colegio de árbitros y se encargará de la coordinación y el control del arbitraje, sin desempeñar la función de árbitro. Además, realizaremos cambios en el reglamento que implicarán que los actuales árbitros se van a tener que reciclar. Queremos contar con un amplio plantel de árbitros, por lo que será necesario realizar un curso de formación a la mayor brevedad. Los árbitros son los encargados de impartir justicia a los protagonistas de la Lucha, que son los luchadores, y hay que hacer lo posible porque su labor sea lo más profesional posible. No se puede jugar con el trabajo y el entrenamiento de los luchadores.
—En el apartado de la puesta en escena de los corros. ¿Qué cambios va a introducir?
—El apartado 4.7 de nuestro programa electoral trata de la puesta en escena competitiva. Ahí recogemos diez medidas entra las que se destacan: la figura del locutor como elemento esencial en el desarrollo de los corros; la liberación del encorsetamiento horario que sufren los corros en la actualidad (no se puede programar un corro a las cinco de la tarde a pleno sol y con mas de treinta grados, si un aficionado va a un corro y pasa un mal rato es evidente que no volverá); también habilitaremos zonas de aseo y calentamiento en las competiciones.
—En alguna ocasión han comentado que promoverán la creación de una asociación de veteranos.
—La desvinculación de la gran mayoría de ex luchadores una vez que dejan la práctica activa de la lucha es, por desgracia, evidente y notoria. Dejan de acudir incluso a las competiciones. Con la creación de esta asociación se pretende despertar esa inquietud y también que estén organizados, que puedan aportar su experiencia y que representen a nuestro deporte cuando sea necesario.
—¿Qué cree que hubiera ocurrido si la lluvia no hubiera obligado a suspender el corro de Camposagrado?
—En la reunión que mantuvimos el día 6 de junio acordamos lo que nuestro grupo iba a hacer ese día (incluso se publicó en redes sociales). En primer lugar íbamos a asistir como público al corro federativo y, cuando ese corro acabase, realizaríamos un desafío luchístico. Ya comentamos en alguna ocasión que nuestro objetivo era ofrecer lucha a los pueblos y a los aficionados. Parece evidente que la federación, con menos de 30 luchadores, no iba a ofrecer el espectáculo deseado y nuestra única pretensión era compensar esa deficiencia. La cuestión reivindicativa considerábamos que ya iba a estar reflejada en la foto, en la que aparecería el 80% de los luchadores sentados en la grada. En un principio consideramos el tema de echarles un pulso y hacer un corro paralelo, pero rápidamente abandonamos esa idea. Teníamos claro en todo momento que el Tribunal del Deporte nos iba a dar la razón de nuevo, como así ha sido. Nuestro pulso era el legal. También es cierto que si llegado el día del corro de Quintana de Rueda la situación no se ha normalizado, nuestra postura se recrudecerá.
—Después de todo lo vivido, ¿cree que ha merecido la pena?
—Por supuesto que ha merecido la pena. Se han podido perder dos años, pero consideramos que sacar de la Federación de Lucha Leonesa a esta gente es lo mejor que le podía pasar a la Lucha. Un deporte como el nuestro, en el que los valores que priman son la nobleza y la lealtad, no puede estar dirigido por personas que representan justo lo opuesto. La Federación lleva años navegando a la deriva y manteniéndose por inercia y por el buen hacer de una única persona…