Examen al Barça en Zorrilla
El equipo blaugrana no quiere confianzas ante el Valladolid. El vendaval Leo Messi inicia la Liga marcando diferencias.

Messi, Suárez y Lenglet durante el entrenamiento del Barça antes de ir a Valladolid. ENRIC FONTCUBERTA
P. RÍOS | BARCELONA
Tras su gran inicio de Liga ante el Alavés, con doblete en el 3-0, dos postes y varias asistencias de gol desaprovechadas por sus compañeros, Leo Messi llega a Pucela para medirse esta noche (22.15 horas/beIN Sport) en la segunda jornada dispuesto a seguir intimidando. Ya sabe lo que es marcar en el estadio José Zorrilla (un tanto en el 0-3 de la temporada 2009-10 y otro en el 1-3 de la 2012-13), pero también conoció el amargo sabor de una derrota que acabó siendo clave para perder la Liga 2013-14. Aquel Valladolid que descendió se impuso 1-0 en uno de sus último coletazos en una Primera División a la que ha regresado de la mano de un milagroso Sergio González. Cogió al equipo deprimido a pocas jornadas del final, lo colocó en el ‘playoff’ de ascenso y allí no perdonó la oportunidad de volver entre los grandes. Y ahí, entre los gigantes, pese a su estatura, se encuentra Messi, el temor de cualquiera. Y más si parece más motivado que nunca, que ya es decir, orgulloso con su brazalete de capitán.
«Buscar soluciones para anular a Messi es imposible, pero trataremos de que toque los menos balones posibles y que tenga poca distancia para maniobrar», comentó Sergio en rueda de prensa, en la línea de un portero como Jordi Masip, formado en la escuela azulgrana y compañero de entrenamientos del ‘10’ en el primer equipo en los tres años de Luis Enrique: «Es muy difícil frenar a Messi... Tendremos que ser un grupo muy compacto, con las líneas juntas para que no se encuentre cómodo para encontrar espacios. Igualmente, sin embargo, será una tarea muy complicada porque es el mejor del mundo».
Cambios El Valladolid afronta el partido con fe tras exhibir una envidiable fortaleza defensiva en el estreno liguero en Girona (0-0), aunque Sergio, descontento entonces porque su equipo apenas creó peligro, podría alinear a dos de los últimos fichajes.