El líder demuestra su solvencia
Yuri batió a su ex compañero en la Deportiva Alberto Domínguez para darle tres nuevos puntos al equipo berciano. MEIZU
andrés olmedo | vigo
La SD Ponferradina sigue imparable y ayer sumó su quinta victoria de la temporada -cuarta consecutiva- en O Vao gracias a un solitario tanto de Yuri al inicio de la segunda mitad (0-1). No fue un triunfo fácil, sobre todo porque los de Jon Pérez Bolo perdonaron demasiado arriba, particularmente en el primer cuarto de hora del choque, permitiendo al rival mantenerse con vida hasta el último minuto.
Salió fuerte el equipo visitante, que tardó tan sólo once segundos en dar el primer aviso, con una entrada de Dani Pichín por la banda izquierda. El extremo fue una pesadilla para su marcador durante todo el choque.
Volvió Bolo al 4-1-4-1 con Jon García de nuevo trasladado a banda derecha, Son por delante de él y Trigueros haciendo de central. En ataque el equipo se estiraba para ajustarse a un 4-2-3-1.
A pesar de que el cuadro local quería acercarse al área, no tardó en llegar la primera gran ocasión para la Ponferradina, con un pase atrás de Dani Pichín que en boca de gol Yuri enviaba alto ante la decepción del nutrido grupo de aficionados bercianos que se desplazaron a Vigo para presenciar el encuentro.
Poco a poco el partido se fue igualando. Eso sí, Yuri y el propio Pichín aún dispusieron de algunas otras ocasiones ya de menos peligro. El Coruxo se centró y comenzó a tocar mejor el balón en ataque. Los balones pasaban por Mateo Míguez, falto extremo izquierdo que se venía al centro a recibir y dejaba toda la banda para otro de los cuatro ex deportivistas del equipo olívico: Sergio Rodríguez. El redondelano organizaba el juego de ataque, pero sin un excesivo peligro de cara a gol. Tampoco la Ponferradina tenía la profundidad de los primeros minutos, con lo que el juego se desarrollaba casi todo en el centro del campo, con pérdidas y recuperaciones por parte de ambos equipos sin que los dos porteros tuvieran demasiado peligro.
Los minutos pasaban y ninguno de los dos equipos era capaz de hacerse con el control del centro del campo, con lo que el choque era de ida y vuelta, con dos equipos que eran incapaces de llegar con peligro a la frontal del área. La Ponferradina tenía más el balón y no pasaba apuros atrás.
El poco juego ofensivo que generaban los dos equipos llegaban tras pérdidas en el centro del campo, pero tal y como se estaba desarrollando el juego, nadie quería arriesgar y el mismo era lento y con muy poca velocidad, permitiendo a los defensores llegar con ventaja a todas las acciones para decepción de los aficionados.
Yuri tuvo otra en una jugada de Pichín, pero no llegó a empalmar a puerta. Acababan unos primeros cuarenta y cinco minutos igualados, pero con mejores ocasiones para la Ponferradina.
La segunda parte comenzó con cambios en el conjunto berciano. Bolo metió a Jorge García por Jon García, que estaba amonestado, y bajó a Son al lateral. La historia se repitió y Dani Pichín volvió a ser una pesadilla para Lucas Puime, que no fue capaz de frenarlo, centrando tras una bicicleta para que Yuri empujara a la red en el minuto 52.
Jacobo Montes, entrenador del Coruxo, no tardó demasiado en reaccionar y refrescaba la punta de ataque con la entrada de Silva en sustitución de Pablo Aguilera. Bolo también movía ficha y un minuto después de la entrada del delantero del Coruxo metía a Matthieu para reforzar el centro del campo y frenar el juego de ataque del conjunto vigués.
La tuvo el conjunto vigués en el minuto 69 en dos acciones consecutivas con remates de cabeza de Pablo Crespo y Fernando, que despejó a córner Gazzaniga en dos soberbias intervenciones. El Coruxo le tiró cuatro veces entre palos; el equipo que más lo ha hecho en estas seis jornadas.
La Ponferradina, exceptuando esas dos ocasiones del Coruxo, se encontraba cómoda y pudo sentenciar en un pase de Yuri -caído a banda- para Jorge García, pero el cántabro no logró superar en el mano a mano a Alberto Domínguez.
Con tan estrecho margen el Coruxo se creció y trató de ponder cerco a la portería berciana, pero sin demasiado acierto de cara al gol. La defensa estuvo solvente, a pesar de pasar algunos apuros por arriba en jugadas a balón parado. Al final, los minutos fueron pasando y la Ponferradina logró aguantar la ventaja en el marcador hasta el final.
La próxima cita será el domingo a las cinco de la tarde en El Toralín ante el Rápido de Bouzas, colista que aún no ha marcado ningún gol en seis partidos.