... Y también da un toque a las vacas sagradas para que despierten de una vez de su letargo
Los dos tropiezos seguidos de la Cultural en el Reino de León (Las Palmas Atlético y Real Madrid Castilla) han dejado al culturalismo muy preocupado. Desde el club culturalista y también desde Aspire se afirma que sería de necios engañarse con las dos últimas victorias por la mínima a domicilio ante el Unionistas y frente al Unión Adarve, por idéntico resultado de 0-1, cuando en ambos partidos la Cultural se llevó la victoria y los tres puntos en juego achicando balones frente a rivales con los que no se puede comparar ni en potencial ni tampoco en los cuantiosos sueldos que perciben puntualmente al final de cada mes los que cobran como profesionales de otra categoría a la que no pertenecen y que no juegan ni rinden al nivel del dinero que reciben.
Más allá de todos los análisis tácticos que llenan estos días todos los espacios de los medios de comunicación, hay un factor determinante que adquiere más gravedad a golpe de partido: el flojo y más que preocupante rendimiento en el campo de las vacas sagradas de la plantilla. Los datos son fríos e inapelables: Víctor Cea se desangra mientras los ‘jugones’ que se creen de superior categoría, cuando siempre han militado en Segunda B, siguen sin llevarse un balón dividido y sin meter el pie. Mal arreglo.