fútbol | selección

Triunfo con poco brillo de La Roja

Morata intenta superar a un rival en un partido en el que España mostró poca pegada. MEDINA

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

España 1 Bosnia 0 Un solitario gol de Brais Méndez sirve para que los de Luis Enrique se lleven el amistoso frente a un adversario que puso poco empeño en poner en aprietos a los españoles

RODRIGO ERRASTI | GRAN CANARIA

La selección española cerró el 2018 con decepción. No por lo que pasó en el amistoso ante Bosnia, que más allá del 1-0 sirvió para convencer a los escépticos de la Liga de Naciones que evita pachangas sin aliciente para hacer caja, sino porque no hubo carambola en Wembley para haber obtenido el billete a una ‘final four’ que seguramente hubiese ilusionado a la afición tras las decepciones recientes. Se acarició pero se esfumó. Al menos se mantiene la categoría, algo que no pueden decir la propia subcampeona mundial o Alemania.

Luis Enrique aprovechó el amistoso y optó por su sexto once distinto. Un equipo de novatos, de 24 años de media y en el que entre todos no sumaban ni cien internacionalidades. Así Kepa estuvo bajo palos, tras sus 135’ ante Venezuela y Gales, y la defensa parecía la de la sub 21. Debutó Mario Hermoso, Diego Llorente completó su proceso tras ser citado con muletas, Gayá repitió en el costado izquierdo y en el derecho apostó por Jonny en el lateral. En el centro del campo Rodri hizo de Busquets en el pivote, con Ceballos de interior izquierdo y Asensio de interior derecho y no Suso, a pie cambiado como el rato de Zagreb.

Una manera de obligar al balear a participar más en el juego. Un buen día para ver su rendimiento defensivo ya que los mediapuntas cuando son interiores a veces los equipos quedan muy partidos. Arriba el tercero de los que compareció desde el banquillo en Zagreb: Morata. Mejor con los cambios El primer tiro de los bosnios fue a los 20 segundos y el de España al cuarto de hora, provocando un córner. España no controlaba el juego, al margen de lo que dijesen las cifras de la posesión. Sufría para sacar la pelota desde atrás, sufría para alejar el peligro balcánico, estaba blanda en los duelos menos un Gayá que si fue fuerte y se llevó una amarilla.

Cargando contenidos...

Hubo algunas ocasiones, pero tanto a Asensio, Isco y Dzeko les faltó acierto. Los presentes ansiaban el descanso, quizá pensando que el bocadillo era el mejor botín entre el escaso ritmo y la lluvia intensa que dejó el césped como si hubiese pasado alguien para meter cable de conexión de internet. La segunda mitad comenzó con las ganas de Morata, sin puntería en el remate, y una buena ocasión de Bosnia que desbarató Azpilicueta, que entró por el lesionado Jonny. El navarro evitó que Krunic, cuando veía el gol a puerta vacía tras un pase medido después de una internada de Visca, la pone en el segundo palo y no remata Krunic, que ya estaba pensando en cómo celebrarlo. Algo parecido le pasó a Morata, que cuando un disparo de Asensio tocada por Sehic le quedó al punta que iba demasiado lanzado y no embocó cuando no había nadie en la portería. Entró Brais Méndez que combinó con un Fornals que demostró detalles y trató de asociarse con Rodrigo con pases entre líneas. Además, el gallego se estrenó con gol tras aprovechar un rechace de Sehic tras un zurdazo de Isco. Incluso buscó el doblete, algo que hubiese sido excesivo para lo visto en el campo.