FÚTBOL | PRIMERA DIVISIÓN
Griezmann y la fortuna alivian al Atlético
El delantero francés caza un pase de Morata para hacer el único gol del partido
El defensa del Rayo Vallecano Jordi Amat lucha por el balón ante el delantero francés del Atlético, Antoine Griezmann. RODRIGO JIMÉNEZ
El Atlético de Madrid rompió su mala racha en Vallecas al imponerse al Rayo (0-1) con un gol del francés Antoine Griezmann, tras un remate que desvió ligeramente Amat a los 74 minutos, que fue demasiado premio para el juego demostrado por los rojiblancos sobre el césped, puesto que las mejores ocasiones fueron de los locales.
El Atlético de Madrid se presentó en Vallecas sin margen de error tras las dos derrotas consecutivas que le hicieron perder el segundo puesto de la clasificación y ver el liderato a seis puntos respecto al Barcelona. Además, sus números a domicilio, con solo tres victorias de visitante este curso, tampoco invitaban al optimismo y por ese motivo el Rayo, también ante un partido vital, se conjuró durante toda la semana a puerta cerrada para intentar superar al conjunto rojiblanco en un momento de ciertas dudas.
En el equipo vallecano sorprendió la ausencia del lateral derecho peruano Luis Advíncula, suplente por segunda vez esta temporada —la otra fue en la primera jornada—, y la presencia en el centro del campo del exjugador atlético Mario Suárez, refuerzo invernal. El Rayo intentó ser protagonista ante su gente y, tras unos primeros minutos de tanteo en los que desmontó las intenciones de Morata y Griezmann, fue ganando en confianza hasta el punto de tener las dos mejores ocasiones de la primera mitad. En ambas, en los minutos 26 y 35, fue protagonista Adrián Embarba con sendos disparos cruzados a la carrera que Jan Oblak desbarató con acierto. Una atrapando el balón y otra despejándolo a córner.
Esos dos avisos que recibió el Atlético fueron el reflejo del pobre juego que desplegó en Vallecas. El equipo estuvo muy impreciso en el centro del campo con pérdidas constantes de Vítolo y Rodrigo y la mayoría de balones divididos los ganaron sus rivales dando sensación de poca intensidad.
En la segunda mitad el partido siguió por los mismos derroteros pese a que el Atlético, aunque intentó presionar más arriba, no logró superar la barrera defensiva del Rayo. Cuando mejor estaba jugando el Rayo, Morata recogió un balón de las nubes, lo cedió a Griezmann y el francés lanzó un disparo que tocó en Amat antes de entrar en la portería de Dimitrievski.
El gol de los rojiblancos fue un mazazo para el Rayo, que comenzó a jugar con el reloj en su contra. Aún así, el equipo vallecano no se amilanó y tuvo dos ocasiones para marcar. Pero sin éxito.