BALONMANO | LIGA ASOBAL

Un Ademar coral se da un festín

Los leoneses, lanzados en ataque y bien sujetos atrás por Slavic, protagonizan su mayor goleada de la temporada ante un débil conjunto gallego

Pesic, con cuatro goles, fue uno de los principales dolores de cabeza para la defensa de un Teucro que apenas pudo frenar el ataque del Abanca Ademar. JESÚS F. SALVADORES

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PABLO RIOJA | LEÓN
León

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Lo fácil ayer era relajarse, bajar el listón para evitar males mayores, mirar hacia otro lado pensando en el próximo rival. Pero el Abanca Ademar (44-23) eligió tomarse el partido ante el Teucro muy en serio de principio a fin convencido de que solo así podrá luchar —por tercera temporada consecutiva— por esa segunda plaza que este año se antoja más cara que de costumbre. Muchos —sobre todo los de Luis Montes— hubieran firmado el 24-11 con el que se llegaba al descanso como punto final a un trámite que amenazaba con tornarse en pesadilla. Pero los leoneses tenían ganas de lanzarle un mensaje a su afición y sobre todo al resto de rivales que aspiran a ‘robarle’ su corona. Que nadie les dé por muertos.

Cierto es que los gallegos se plantaron en el Palacio de Deportes con un equipo tremendamente diezmado por las bajas, sobre todo las de sus principales espadas, y tuvieron que tirar de los más jóvenes para afrontar —quizá— su batalla más dura de lo que resta de temporada, pero ni su técnico se escudó en ello en sala de prensa ni el conjunto ademarista iba a caer en la trampa de soltar el pie del acelerador. Tocaba refrendar la enorme victoria frente a Granollers y los de Guijosa salieron a por todas. Nadie dudaba de que querían dominar en ambas áreas, pero el espectáculo en ataque fue de esos que suben la moral de cualquier plantilla. Todos tenían ganas de agradar a los suyos, de recuperar sensaciones, de sentirse importantes. Solo así se explica que a excepción los guardametas —y Rodrigo— todos y cada uno de los jugadores convocados por el técnico madrileño anotasen, como mínimo, un gol.

Concentrados en defensa y tremendamente veloces al contrataque, los leoneses hicieron añicos la débil muralla tejida por el Teucro, incapaz de achicar las grietas que abrían desde los extremos Mario López y Jaime Fernández. Sus constantes movimientos al centro descolocaron a un equipo visitante que sin embargo no arrojaba la toalla. Y si las bandas invitaban a plantarse sin oposición delante de un desacertado Jorge García, no se quedaron atrás ni Mosic, ni Vieyra en el tiro exterior. Prácticamente cada ataque marista acaba con un nuevo tanto engordando el marcador. El parcial de 14-6 a los quince minutos de encuentro auspiciaba un resultado amplio que acabó por convertirse en la mayor goleada del Abanca Ademar en lo que va de 2018-19.

Vista la facilidad con la que los leoneses se encontraban tanto en ataque como a nivel defensivo, el máximo responsable del vestuario aprovechó para dar descanso a los tocados —especialmente a Simonet y Carou— al tiempo que regalaba minutos de oro a los menos habituales. Y como si de una exhibición de sincronizada se tratase, cada cambio de Guijosa mejoraba al anterior. Porque si Jaime y Mario estaban entonados, lo de Juanín, Gonzalo y Carrillo acabó por meterse al respetable en el bolsillo.

Capítulo aparte merece Dino Slavic. El portero croata —ayer titular en detrimento de Nacho Biosca— mandó su particular mensaje a extraños y sobre todo a propios. Hay guardameta para rato. Él solo desquició a un Teucro guiado únicamente por Cutura y Fischer. Ambos fueron los encargados de maquillar un resultado que pudo ser mucho más escandaloso sin su presencia.

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La segunda mitad fue calcada a lo visto en los primeros treinta minutos, con un Abanca Ademar con la sexta metida a fondo y un Teucro entregado al que no le salía casi nada. La bocina anunciando el final alivió a los gallegos y arrancó los aplausos de una afición local satisfecha con la imagen dada por su equipo. Ese es el camino a seguir. Esa fue ayer la mejor forma de mostrarle respeto a su rival, sin reservarse ni una gota de gasolina. El próximo duelo llegará en siete días ante Puente Genil, otro equipo de la parte baja que sin duda planteará más problemas que el Teucro que ayer visitó León.